La Comunitat Valenciana cerró 2025 con un crecimiento económico del 2,9 % y una reducción de la tasa de paro hasta el 11,6 %. Sin embargo, el territorio mantuvo el mayor déficit público relativo de España y afrontó nuevos incrementos en el precio de la vivienda.
Así lo refleja la Memoria sobre la Situación Socioeconómica y Laboral de la Comunitat Valenciana 2025, que el Comité Econòmic i Social de la Comunitat Valenciana ha presentado este jueves en Castellón, donde tiene su sede.
El informe ofrece un diagnóstico de la economía, el empleo y las condiciones de vida en el conjunto de la Comunitat. El CES CV elabora esta memoria cada año con la participación de las organizaciones económicas y sociales representadas en el organismo.
El presidente de la institución, Fernando Móner Romero, ha señalado que el documento constituye «una herramienta de análisis, diálogo y consenso». También ha destacado la utilidad de disponer de un diagnóstico compartido para orientar las políticas públicas.
En el apartado económico, la memoria constata que el crecimiento valenciano superó la media nacional y se situó claramente por encima de la eurozona. No obstante, el CES CV advierte de varios desequilibrios que condicionan la evolución de la Comunitat.
Entre ellos figura el déficit público, que volvió a situarse como el más elevado de España en términos relativos. El informe también apunta a las dificultades estructurales del sector primario y a la evolución desigual de la actividad industrial.
La construcción registró una reducción de la licitación pública, mientras que los servicios mantuvieron un mejor comportamiento. Dentro de este último sector, el comercio y el turismo actuaron como algunos de los principales motores económicos.
El mercado laboral mostró una evolución positiva durante 2025. La creación de empleo permitió reducir el desempleo, mientras que la población activa aumentó un 2 %.
Las ocupaciones con mayor volumen de contratos fueron las de camareros asalariados, peones de las industrias manufactureras y personal de limpieza de oficinas, hoteles y otros establecimientos. Estas actividades concentraron más de una cuarta parte de la contratación.
La memoria también advierte de que el crecimiento demográfico valenciano continúa apoyándose en la llegada de población inmigrante. En cambio, el saldo vegetativo sigue siendo negativo debido al envejecimiento y a la baja natalidad.
El encarecimiento de la vivienda aparece como otro de los grandes desafíos sociales. El informe analiza igualmente el crecimiento de la Formación Profesional y de la educación de personas adultas.
En el ámbito sanitario, el CES CV destaca el aumento de los recursos destinados a la salud mental. Al mismo tiempo, mantiene la violencia de género entre los principales problemas sociales que afronta la Comunitat Valenciana.
La memoria busca identificar tendencias y facilitar la evaluación de las políticas públicas. También pretende aportar propuestas consensuadas para responder a los retos económicos, laborales y sociales del territorio valenciano.








