Una corte indonesia anunciará el lunes la sentencia por el naufragio de la familia valenciana en Komodo

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Los acusados son el capitán de la embarcación, de 56 años, y el jefe de la sala de máquinas, de 22, quienes se enfrentan a un cargo de negligencia con resultado mortal

El tribunal indonesio que juzga el naufragio del barco turístico en el que murieron cuatro miembros de una familia valenciana en el Parque Nacional de Komodo tiene previsto dictar sentencia el próximo lunes. El caso se sigue en la corte de Labuan Bajo, localidad considerada puerta de entrada a la isla de Komodo y epicentro de la actividad turística en la zona.

Según el calendario judicial publicado por el propio tribunal, la lectura de la decisión está fijada para las 13:00 hora local (5:00 GMT) del 25 de mayo. Con ese anuncio se entra en la fase final de un proceso que busca depurar responsabilidades penales por un siniestro que conmocionó tanto en Indonesia como en España.

Los acusados son el capitán de la embarcación, de 56 años, y el jefe de la sala de máquinas, de 22, quienes se enfrentan a un cargo de negligencia con resultado mortal. La Fiscalía solicita para ambos una pena de cuatro años y medio de prisión, al considerar que su conducta fue determinante en el naufragio del barco en el que viajaba la familia valenciana formada por seis personas, de las que solo dos lograron sobrevivir.

Responsabilidades en el mando y protocolo de seguridad

La investigación policial concluyó que el capitán no se encontraba al mando del timón en el momento del accidente. Había cedido el control de la nave al jefe de máquinas, pese a que este último no disponía de los permisos legales necesarios para gobernar la embarcación. Para los investigadores, esta decisión vulneró las normas básicas de seguridad marítima y habría contribuido de forma directa al desenlace del viaje.

El juicio comenzó el 12 de marzo y se ha desarrollado a lo largo de nueve audiencias, en las que se escucharon testimonios de testigos y se presentaron pruebas periciales. Este recorrido procesal ha permitido reconstruir lo sucedido en las horas previas al siniestro y valorar hasta qué punto la actuación de la tripulación se ajustó o no a los protocolos exigidos para el transporte de turistas en una zona protegida como el Parque Nacional de Komodo.

Entre las testigos declaró, por videoconferencia a finales de marzo, Andrea Ortuño, una de las dos supervivientes españolas junto a su hija. En su comparecencia afirmó que los tripulantes nunca socorrieron a sus hijos y a su marido, que fallecieron en el naufragio, y relató que en ningún momento les explicaron los protocolos de seguridad antes de zarpar. Sus palabras apuntan a una ausencia de información básica a los pasajeros, algo que la Justicia deberá valorar al determinar si hubo negligencia grave.

El barco turístico KM Putri Sakinah se hundió en aguas de la isla de Padar, dentro del Parque Nacional de Komodo, alrededor de las 20:30 hora local del 26 de diciembre (12:30 GMT). El naufragio se produjo al final de la jornada, cuando la embarcación regresaba de la navegación por la zona, lo que dificultó las labores iniciales de rescate al caer la noche.

Amplio operativo de búsqueda

Tras el accidente se activó un amplio operativo de búsqueda para localizar a los cuatro españoles que quedaron desaparecidos. Durante quince días, los equipos de rescate rastrearon la zona hasta recuperar los restos mortales de Fernando Martín, exfutbolista y entrenador del equipo femenino B del Valencia CF, de uno de sus hijos y de una hija de Andrea Ortuño. Sin embargo, el cuerpo de otro hijo de la superviviente y de una expareja nunca llegó a ser encontrado, lo que prolongó la angustia de la familia y añadió un componente de duelo sin cierre claro.

Además de las dos españolas, sobrevivieron cuatro tripulantes y un guía, todos ellos indonesios. Su testimonio sobre lo ocurrido a bordo y sobre cómo se gestionó la emergencia ha formado parte del material valorado en el juicio. La sentencia del lunes deberá determinar si el comportamiento del capitán y del jefe de máquinas fue meramente un error humano en circunstancias adversas o si, como sostiene la acusación, constituyó una negligencia penalmente relevante que contribuyó de manera decisiva a la tragedia.