La cosecha de dátiles en Elche caerá hasta 60 toneladas por la falta de lluvias y el calor

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Los productores de Elche prevén entre 50 y 60 toneladas de dátiles esta campaña, unas diez menos que en 2025, por la falta de lluvias, el calor y la incidencia de hongos, aunque esperan frutos de mayor calidad.

Los productores de Elche han previsto para esta campaña una cosecha de entre 50 y 60 toneladas de dátiles, unas diez menos que en 2025, debido a la falta de lluvias, las altas temperaturas, la aparición de hongos y el arranque de palmeras en algunas fincas.

El presidente de la Asociación de Productores de Dátil, Miguel Ángel Sánchez, ha explicado que el calor y la escasez de agua han generado un fuerte estrés hídrico en muchas palmeras. Según ha detallado, ese estrés provoca que algunas plantas ‘se estresen y tiren el dátil’, lo que reduce la cantidad de fruto que llega a madurar.

Sánchez ha señalado además la aparición de un hongo que afecta de forma especial a la variedad Medjoul. Este patógeno puede impedir directamente la producción o secar los racimos antes de que alcancen el punto óptimo de maduración, con la consiguiente pérdida económica para las explotaciones.

Impacto económico y calidad del fruto

La Asociación de Productores de Dátil ha calculado que esta menor cosecha puede suponer alrededor de 100.000 euros menos de ingresos para el conjunto del sector ilicitano. El año pasado, la producción comercial se situó en unas 60 toneladas, cifra que ahora difícilmente se superará si se mantienen las condiciones climáticas actuales.

Pese al retroceso en volumen, Sánchez ha destacado un efecto positivo del calor sobre el fruto. A su juicio, las altas temperaturas favorecen que ‘el dátil saca más azúcares y sale más dulce y con más calibre’. Es decir, la campaña será más corta en cantidad, pero con un producto potencialmente más atractivo para el mercado por su sabor y tamaño.

De cara a la próxima temporada, la asociación tiene previsto aplicar fungicidas para contener la expansión del hongo en las palmeras, especialmente en las variedades más sensibles. También confía en que se recuperen las lluvias y en que los agricultores frenen el arranque de palmeras, una práctica que reduce la superficie productiva disponible.

Apoyo institucional al cultivo del dátil

El alcalde de Elche, Pablo Ruz, ha participado este jueves en el corte del primer ramazo de la temporada, celebrado en una finca de la partida de Asprillas. Durante el acto, ha defendido el peso del dátil y de la palmera en la identidad local y ha afirmado que ‘debemos entender el cultivo del dátil y de la palmera como una realidad que nos hace ser y mirar al futuro con esperanza’.

Ruz también ha expresado el respaldo del Ayuntamiento al sector primario del municipio. Con este gesto, el consistorio ha querido subrayar la importancia económica y cultural de un cultivo ligado al patrimonio palmerero de Elche y a su proyección turística.

El datilero de honor de la campaña 2026-2027, el doctor Fernando Luis Soler Fernández, ha valorado públicamente la distinción recibida. Además, ha coincidido en que la menor disponibilidad de agua reducirá la producción, pero ha subrayado que el sol puede concentrar el azúcar y hacer que los frutos sean ‘más sabrosos’.

Mercados y retos del sector datilero ilicitano

Según los datos de la Asociación de Productores de Dátil, alrededor del 70 % de la producción de Elche se comercializa en España. El resto se destina a la exportación. El dátil ilicitano llega principalmente a Países Bajos, Bélgica y Polonia, y en la última campaña se han recibido también pedidos desde Dinamarca.

La entidad ha recordado que en 2025 Elche produjo comercialmente unas 60 toneladas de dátiles. Esa cifra contrasta con las cerca de 19.000 toneladas de dátiles importadas por España ese mismo año, lo que evidencia el reducido peso relativo de la producción local frente al producto importado.

Ante este contexto, la asociación ha reclamado más profesionalización en el sector y la incorporación de personal especializado. A su juicio, estos factores son esenciales para garantizar la continuidad del cultivo del dátil en Elche, mejorar el manejo de las plagas y enfermedades y adaptarse mejor a unas condiciones climáticas cada vez más exigentes.