Un cadáver de un hombre sin cabeza ni extremidades ha aparecido este lunes flotando frente a la costa de Sagunto y ha activado una investigación de la Guardia Civil, que trabaja para identificar el cuerpo mediante pruebas de ADN y su cotejo con perfiles de personas desaparecidas.
Según ha informado la Guardia Civil, el cuerpo se encontraba en avanzado estado de descomposición en el momento del hallazgo. Además, no llevaba ropa, lo que dificulta todavía más la identificación por métodos tradicionales como la comparación de prendas o efectos personales.
Investigación de la Guardia Civil
Los especialistas de la Guardia Civil se han hecho cargo del caso y han iniciado las diligencias para esclarecer las circunstancias de la muerte y el origen del cadáver. El objetivo principal en esta primera fase se ha centrado en poner nombre a la víctima.
De acuerdo con la información adelantada por el diario Las Provincias, agentes del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil han asumido las primeras pesquisas. Estos equipos han empezado a trabajar en coordinación con los médicos forenses del Instituto de Medicina Legal, con el fin de obtener muestras de ADN del cuerpo.
Los investigadores han previsto comparar ese material genético con bases de datos de perfiles de personas desaparecidas. Este proceso puede ayudar a vincular el cadáver con alguna denuncia previa de desaparición, tanto en la provincia de Valencia como en otros puntos, si existiera coincidencia genética.
Hallazgo desde una embarcación recreativa
El cuerpo, sin cabeza, manos ni pies, fue avistado en la tarde del lunes desde una embarcación recreativa que navegaba por la zona de Sagunto. Las personas a bordo detectaron el cadáver flotando en el agua y avisaron de inmediato a los servicios de emergencia.
Tras el aviso, una embarcación del Servicio Marítimo de la Guardia Civil de Valencia se ha desplazado hasta el punto señalado y ha rescatado el cuerpo del mar. Después, lo ha trasladado a su base, en las dependencias del Club Náutico de Valencia.
A partir de ese momento, se ha activado el protocolo habitual en estos casos, que incluye la custodia del cadáver, su traslado a las instalaciones forenses y la práctica de la autopsia. Esta autopsia deberá determinar, entre otros extremos, la posible causa de la muerte, el tiempo que el cuerpo ha permanecido en el agua y si existen indicios de violencia adicionales a la pérdida de cabeza y extremidades.
La Guardia Civil mantiene abierta la investigación a la espera de los resultados forenses y del análisis de ADN, que resultan clave para avanzar en la identificación de la víctima y en la reconstrucción de lo sucedido.



