Un responsable de la CHJ alerta de falta de personal para vigilar los cauces en la DANA investigada

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El exjefe de la Policía de Aguas de la CHJ ha explicado ante el juzgado de Catarroja que la vigilancia de cauces es muy deficitaria de personal y que no hubo instrucciones especiales antes de la DANA investigada.

El que era jefe del servicio de Policía de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) el día de la DANA ha explicado este lunes, ante el juzgado de Catarroja, que la vigilancia de los cauces que realiza este organismo durante todo el año ha sido y sigue siendo ‘muy deficitaria de personal‘ y que, antes del episodio de lluvias, no recibió ninguna instrucción especial.

Según han detallado fuentes judiciales conocedoras de la declaración, este trabajador ha precisado que la Policía de Aguas de la CHJ se encarga de la gestión y protección del dominio público hidráulico. Ha recalcado que no actúa como un servicio de emergencias, por lo que su planificación y recursos no se organizan como los de estos dispositivos.

El testigo ha añadido que ‘la vigilancia no se planifica debido a la escasez de medios‘. Ha subrayado que esta falta de personal y de recursos condiciona que el control de los cauces no pueda reforzarse de forma sistemática ante episodios de lluvias intensas, más allá de las tareas ordinarias.

Funciones y actuación durante la DANA

El exjefe ha concretado que su cargo incluía la gestión de los colectivos de guardias fluviales y de agentes ambientales de la CHJ. Ha indicado que el día de la DANA, pese a las previsiones meteorológicas adversas, estos equipos realizaron ‘gestiones ordinarias’, sin un dispositivo específico adicional.

En su declaración ha recordado que aquella jornada realizó una revisión rutinaria en la zona de Gandia. Durante esa inspección, ha explicado que estuvo analizando los valores de la presa de Forata y que detectó que eran ‘diez veces superiores a lo normal en estos casos’.

Ante esos datos, el trabajador ha señalado que los contrastó con la Comisaría de Aguas de la CHJ, que es el servicio responsable de la planificación y explotación de los recursos hídricos de la cuenca. Según las mismas fuentes, este contraste formó parte de los controles habituales que se llevan a cabo cuando se observan aumentos significativos de caudal.

El testigo ha detallado también que, en algunos casos, cuando fallan las estaciones de aforo del Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH), los equipos de la Policía de Aguas se desplazan al terreno para obtener datos directos de caudales. Sin embargo, ha remarcado que el día de la DANA el SAIH ‘no los necesitó para nada’, por lo que no se les requirió para suplir posibles incidencias de medición.

Sin órdenes internas especiales ni avisos adicionales

Según el relato del trabajador, antes del 29 de octubre de 2024 no se emitió ninguna instrucción interna de la CHJ para reforzar la vigilancia del dominio público hidráulico. Ha indicado que no le consta que la Confederación ordenara un seguimiento especial de cauces o presas más allá de los protocolos habituales.

En este contexto, ha afirmado que tanto él como su equipo ‘no recibieron más avisos que los habituales que recibe la población’. Es decir, se guiaron por los mismos avisos meteorológicos generales difundidos a la ciudadanía, sin un canal interno adicional que activara medidas extraordinarias.

El exjefe del servicio de Policía de Aguas ha explicado igualmente que el día de la DANA nadie le comunicó que alguna estación de aforo se hubiera caído o presentara problemas estructurales. Ha asegurado que tuvo conocimiento de esta circunstancia al día siguiente, una vez pasado el episodio de lluvias más intenso.

Del mismo modo, ha señalado que no tuvo ‘ningún conocimiento de la presa de Buseo’ durante el desarrollo de la DANA. Su testimonio sugiere que no hubo flujo de información específico hacia su servicio sobre el comportamiento de esta infraestructura en esas horas críticas.

Con estas manifestaciones, el trabajador ha querido remarcar que la Policía de Aguas de la CHJ ha operado con recursos limitados y sin órdenes especiales previas a la DANA que se investiga. Su declaración trata de precisar qué funciones tenía su servicio, cómo se organizó la vigilancia de los cauces esos días y qué información interna manejaron las diferentes unidades del organismo de cuenca.