La Comunitat Valenciana ha cerrado mayo con un déficit público de 1.180 millones de euros, que equivale al 0,71 % de su producto interior bruto (PIB), tras haberse reducido una décima en los cinco primeros meses del año, según los últimos datos de ejecución presupuestaria.
Este ajuste se enmarca en la evolución del conjunto de las administraciones públicas españolas, sin tener en cuenta las corporaciones locales, cuyo déficit ha alcanzado los 18.355 millones de euros entre enero y mayo. Esta cifra supone un descenso del 6,5 % respecto al mismo periodo de 2025 y representa el 1,03 % del PIB nacional.
Menor impacto de la dana y diferencias territoriales
El Ministerio de Hacienda ha explicado que la mejora del saldo negativo agregado se ha debido al menor gasto vinculado a la dana respecto al ejercicio anterior. En 2025 este fenómeno meteorológico extremo generó un desembolso de 3.050 millones de euros, mientras que en los cinco primeros meses de este año el impacto del gasto asociado se ha limitado a 248 millones.
Si se descuenta el efecto específico de la dana tanto en 2025 como en 2026, el déficit público hasta mayo se habría situado en 18.107 millones de euros. En este caso, el desfase habría aumentado un 9,2 %, lo que refleja que, sin ese componente extraordinario, el resto de partidas de gasto ha crecido por encima de los ingresos.
En este contexto, la Comunitat Valenciana ha mantenido un déficit relevante en relación con su PIB, aunque ha conseguido rebajarlo una décima en lo que va de ejercicio. Esta evolución se ha producido en paralelo a la del conjunto de las comunidades autónomas, que han reducido su déficit un 1,8 %, hasta los 10.408 millones de euros, el 0,58 % del PIB.
Hacienda ha atribuido este comportamiento autonómico a la buena marcha de la recaudación tributaria y a los mayores recursos procedentes del Estado. En concreto, ha destacado las entregas a cuenta del sistema de financiación y los ingresos derivados de la recaudación del impuesto bancario.
Dentro del mapa autonómico, el País Vasco y Navarra han sido las únicas regiones que han cerrado los cinco primeros meses del año con superávit. En el caso vasco, el saldo positivo ha alcanzado el 0,17 % de su PIB, mientras que Navarra ha registrado un superávit equivalente al 0,08 %.
En el extremo contrario, los déficits más elevados en relación con la riqueza regional se han concentrado en Canarias, con un 1,46 % de su PIB, y en Baleares, con un 1,31 %. Estas diferencias reflejan la distinta estructura económica y financiera de cada territorio, así como el impacto desigual del gasto y los ingresos.
Por su parte, la Seguridad Social ha presentado un superávit de 4.593 millones de euros hasta mayo, un 79,4 % superior al de 2025. Este resultado positivo representa el 0,26 % del PIB y se ha sustentado en el aumento de los ingresos por cotizaciones sociales y en los mayores recursos transferidos por el Estado.
El Estado incrementa de forma notable su déficit
Paralelamente a los datos consolidados hasta mayo, el Ministerio de Hacienda ha avanzado la ejecución presupuestaria del Estado correspondiente al primer semestre del año. En los seis primeros meses se ha acumulado un déficit de 23.210 millones de euros, equivalente al 1,3 % del PIB, lo que supone un aumento del 17,6 % respecto al mismo periodo del año anterior.
Este incremento del saldo negativo estatal se ha producido a pesar de que los ingresos han seguido creciendo. La razón principal ha sido el fuerte aumento del gasto, que ha alcanzado los 180.194 millones de euros en la primera mitad del ejercicio, un 8,3 % más.
Según Hacienda, este repunte del gasto se ha debido, entre otros factores, al incremento de las transferencias a las comunidades autónomas y a la Seguridad Social. Además, el Estado ha destinado más recursos a compensar las pérdidas del sector agrario provocadas por las inundaciones registradas a comienzos de año.
También han aumentado de forma significativa partidas estructurales como los intereses de la deuda pública, que han crecido un 13,6 %, y la remuneración de asalariados, que se ha elevado un 5 %. Estas rúbricas han presionado al alza el gasto total y han limitado el margen de reducción del déficit.
En paralelo, los ingresos del Estado han sumado 156.984 millones de euros entre enero y junio, lo que supone un incremento del 7 % interanual. El avance se ha apoyado en el comportamiento de la recaudación tributaria, que ha aumentado un 7,6 % pese a la rebaja del IVA y de los impuestos energéticos aplicada para mitigar las consecuencias del conflicto en Oriente Medio.
La recaudación por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) ha crecido un 15,6 %, mientras que los ingresos por el impuesto de sociedades han aumentado un 13,2 %. La recaudación del IVA también ha avanzado, aunque a un ritmo más moderado, con un 3,9 %, debido al efecto de las reducciones aprobadas.
En contraste, el impuesto de hidrocarburos ha ingresado un 7,4 % menos en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esta caída se ha producido tras la reducción del tipo aplicado a los carburantes, lo que ha recortado la recaudación asociada a este tributo, pese al resto de aumentos en los principales impuestos estatales.








