La Guardia Civil ha desarticulado un grupo criminal asentado en L’Olleria dedicado al cultivo de marihuana y al suministro logístico de infraestructuras para la actividad ilegal. La operación se ha saldado con la detención de cuatro personas y la intervención de 1.008 plantas de cannabis en floración y más de 29 kilogramos de anestésico, una sustancia utilizada habitualmente para el corte de cocaína.
La investigación se inició el pasado mes de febrero, cuando agentes del área de investigación de Onteniente detectaron movimientos sospechosos en una finca de la localidad valenciana. Según explican desde la Guardia Civil, dos ciudadanos realizaban entradas y salidas frecuentes utilizando vehículos de alquiler procedentes del norte de España.
Tras varias vigilancias, los agentes observaron abundantes bolsas de basura y sacas que aparentemente contenían restos vegetales, tierra y plantas de cannabis. Paralelamente, con la colaboración de la compañía eléctrica, se comprobó que en la finca se estaba realizando un fraude de fluido eléctrico.
Registro y primeras detenciones
El pasado 24 de marzo, los agentes procedieron a la detención de dos hombres de nacionalidad albanesa y llevaron a cabo el desmantelamiento de la plantación ilegal.
Además de las más de mil plantas de marihuana, la Guardia Civil intervino lámparas, sistemas de aire acondicionado, ventiladores, balastros, sistemas de riego, un machete de doble filo y una carabina de aire comprimido.
La investigación continuó abierta para identificar al resto de integrantes de la organización. Finalmente, el 23 de abril fueron detenidos en L’Olleria dos ciudadanos españoles que, según sostienen los investigadores, eran los encargados de facilitar la logística del grupo criminal.
Infraestructura y contratos ficticios
Según detalla la investigación, estas dos personas proporcionaban viviendas para las plantaciones, gestionaban contratos de alquiler a nombre de personas ficticias y realizaban pagos mensuales en efectivo.
Los detenidos son tres hombres y una mujer de entre 31 y 59 años, de nacionalidad española y albanesa. Se les atribuyen delitos de pertenencia a grupo criminal, cultivo y elaboración de drogas y defraudación de fluido eléctrico.
La autoridad judicial ha decretado el ingreso en prisión de dos de los arrestados.


