Diana Morant ha advertido de que el pacto de gobierno hecho público entre el PP y Vox en Extremadura pone los pelos de punta y, a su juicio, reproduce un modelo político que la Comunitat Valenciana ya ha vivido y que, según sostiene, costó vidas porque el negacionismo cuesta vidas.
La secretaria general del PSPV-PSOE ha recordado que la Comunitat Valenciana ha sufrido recientemente una dana de consecuencias terribles y que, más allá del fenómeno meteorológico, la ciudadanía padece ahora un Consell que califica de negacionista. Según su análisis, el problema no fue solo la magnitud de las lluvias y del temporal, sino la respuesta política y de gestión que se dio durante las horas más críticas.
Morant ha señalado que existe mucha evidencia de que, si no se hubiese tenido un Consell negacionista tomando decisiones en aquellas horas trágicas, el desenlace habría sido distinto. Ha puesto como ejemplo las malas decisiones que, según denuncia, se adoptaron entonces, como no proteger adecuadamente a la población y no enviar un mensaje de alerta temprana que permitiera a la gente defenderse y protegerse. En su opinión, si se hubiera activado de forma correcta y a tiempo ese sistema de avisos y se hubieran puesto todos los recursos preventivos a disposición de la ciudadanía, muy probablemente no se estarían lamentando las 230 muertes vinculadas a ese episodio.
Morant ha presentado esta crítica como un aviso de lo que puede ocurrir en otros territorios donde se repita el mismo esquema de gobierno entre PP y Vox. Para ella, el negacionismo ante la evidencia científica, los riesgos climáticos o la necesidad de reforzar los servicios públicos tiene consecuencias directas en la seguridad de las personas y en la capacidad de reacción de las administraciones.
Proyecto de progreso y modelo alternativo
La líder de los socialistas valencianos y ministra de Ciencia, Innovación y Universidades ha defendido que quiere gobernar la Comunitat Valenciana para impulsar un proyecto de progreso. Ese proyecto se basa en la idea de que se puede crecer económicamente a la vez que se amplían y consolidan los derechos sociales, y se presenta como el modelo antagónico de lo que, según afirma, está ocurriendo actualmente en la Comunitat Valenciana bajo el gobierno del PP con el apoyo de Vox.
Morant ha subrayado que la ciudadanía valenciana ha comprobado muy claramente lo que significa un Partido Popular entregado a Vox en las instituciones autonómicas. En su opinión, la experiencia de este tiempo de gobierno de coalición ha generado una demanda creciente de cambio político, y sostiene que cuando llegue ese momento su partido estará preparado para asumirlo. A partir de ahí, ha insistido en la necesidad de formar gobiernos de progreso que apuesten con claridad por los servicios públicos esenciales.
En este sentido, ha resaltado que sanidad, emergencias, vivienda y universidad pública deben situarse en el centro de la acción política. Para ella, la forma en que se financian, organizan y priorizan estos servicios determina la igualdad de oportunidades y la protección frente a crisis como la provocada por la dana, y también frente a otras emergencias sociales y económicas. Por eso ha vinculado la defensa de estos servicios con la crítica al modelo que atribuye al tándem PP-Vox.
La ministra ha defendido además que el Gobierno de España está haciendo una apuesta sin precedentes por la ciencia. Ha reivindicado el papel que tuvieron las administraciones públicas en el impulso de la investigación científica para hacer frente a la pandemia de la Covid mediante el desarrollo de las vacunas, y ha subrayado la necesidad de mantener ese impulso público para que la investigación no quede exclusivamente en manos de los mercados.
Según ha explicado, si la ciencia dependiera solo de la rentabilidad privada, quedarán desatendidas enfermedades como la ELA y otras catalogadas como raras, precisamente porque afectan a menos personas y generan menos beneficios económicos potenciales. Por ello ha defendido que la inversión pública es imprescindible para garantizar que se investigue también en esos ámbitos, pese a que puedan resultar menos atractivos para el capital privado.
En el marco de esta estrategia, Morant ha indicado que España cuenta con más científicos trabajando que nunca y con más personas empleadas en el sector de la innovación. Ha detallado que, dentro de una convocatoria destinada a atraer investigadores de todo el mundo, el 60 % de los que están llegando proceden de Estados Unidos. Según ha relatado, cuando se habla con ellos explican que no solo les atrae la calidad del sistema científico español, sino también el hecho de que perciben el país como un lugar con valores democráticos sólidos. Para Morant, este hecho resume un binomio que considera clave: ciencia y democracia avanzando de la mano.
La responsable socialista ha enmarcado estas reflexiones en su participación en el Global Progressive Mobilisation celebrado en Barcelona. En ese contexto, ha destacado también que, junto al president de la Generalitat catalana, Salvador Illa, acompañó al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en una visita al Barcelona Supercomputing Center, un centro de referencia en computación de altas prestaciones dedicado a la investigación y a los servicios de supercomputación. A su juicio, este tipo de infraestructuras ejemplifican cómo la inversión pública en ciencia y tecnología se traduce en capacidades estratégicas para afrontar crisis futuras y en oportunidades de desarrollo económico ligadas a la innovación.




