La Conselleria de Emergencias e Interior se ha reunido con representantes del sector de las instalaciones hinchables para analizar nuevas medidas que refuercen la seguridad y actualicen la normativa en la Comunitat Valenciana.
Sobre la mesa se han planteado cambios que afectan tanto al montaje y uso de estas atracciones como a su desmontaje, con el objetivo de reducir riesgos y unificar criterios en todo tipo de eventos, públicos y privados.
En la última reunión del grupo de trabajo, presidida por el conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, se ha debatido la puesta en marcha de cursos formativos específicos para instaladores y responsables de hinchables. La idea es que quienes se encargan de montar estas estructuras cuenten con una preparación homogénea, sepan interpretar correctamente la normativa y apliquen protocolos claros de seguridad, desde la revisión previa del material hasta la elección del lugar de instalación.
En este encuentro han participado también el director general de Interior, Vicente Huet; el director general de Industria, Roberto Anchel, y representantes de la Asociación Española de Juegos Hinchables (AEJH) y del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales (COGITI). La presencia de perfiles técnicos y del propio sector busca que las medidas que se acuerden sean realistas, aplicables sobre el terreno y asumidas por todos los implicados.
Formacion y certificacion para reforzar la seguridad
Valderrama ha señalado que los cursos formativos podrían ser impartidos por la AEJH, a partir de un programa consensuado con la Conselleria de Emergencias. Este planteamiento permitiría aprovechar el conocimiento práctico de la asociación y convertirlo en contenidos formales de capacitación, de manera que tanto las empresas como los trabajadores dispongan de una guía común sobre cómo actuar en diferentes situaciones, desde condiciones meteorológicas adversas hasta una gran afluencia de público.
Además, se ha estudiado impulsar una formación específica para las policías locales de los municipios, ya que los ayuntamientos tienen competencias directas sobre la autorización y supervisión de este tipo de instalaciones.
Con esta capacitación, los agentes podrían revisar de forma más rigurosa los anclajes, la ubicación de los hinchables y el cumplimiento de los requisitos de seguridad antes de autorizar su funcionamiento. En esta línea ya se han desarrollado charlas informativas en localidades como Ondara y Vila-real, que sirven de experiencia previa para extender estas acciones a otros municipios.
Diferenciación de eventos según tamaño y características
Otro de los asuntos planteados en el grupo de trabajo ha sido la necesidad de diferenciar los eventos según su tamaño o características. No se considera equiparable una celebración privada, con un número reducido de usuarios y un entorno controlado, a un gran evento organizado por un ayuntamiento o por una comisión de fiestas, donde la afluencia de público es mayor y el nivel de riesgo aumenta. Esta distinción permitiría adaptar las exigencias de seguridad a cada caso, estableciendo requisitos más estrictos para las instalaciones con más capacidad o con un uso más intensivo.
Entre las propuestas analizadas figura también la incorporación a la normativa de un sistema de certificación de los hinchables. Se plantea que cada atracción disponga de una especie de DNI propio o libro de fabricación, en el que consten sus características técnicas, el historial de revisiones y las reparaciones realizadas. Junto a este registro, se estudia la obligación de someter los hinchables a una certificación de revisión anual, para garantizar que se encuentran en buen estado y que siguen siendo aptos para su uso.
Revisión de los sistemas de anclaje
Otra línea de trabajo es la revisión de los sistemas de anclaje, un aspecto clave para prevenir desplazamientos o vuelcos, especialmente cuando hay viento. Se pretende contar con un catalogo claro y definido de lugares de posible amarre, de forma que se especifiquen las condiciones adecuadas del terreno y las opciones de sujeción recomendadas. Esta guía permitiría asegurar la estabilidad de las instalaciones con independencia de las condiciones meteorológicas habituales en cada zona, reduciendo la improvisación y facilitando las inspecciones.
El conseller ha señalado que todas estas medidas se iran perfilando en las próximas reuniones del grupo de trabajo y ha subrayado la importancia de seguir colaborando con todos los agentes implicados. El objetivo es sumar ideas y esfuerzos para avanzar en un asunto que afecta a toda la sociedad, como es el correcto funcionamiento de las atracciones y la protección de las personas usuarias, especialmente de los menores.
Valderrama ha destacado tambien la especial colaboracion y las aportaciones de la AEJH y de COGITI, en sintonía con la propuesta de la Generalitat de consensuar un nuevo marco normativo. Según ha explicado, este futuro marco deberia garantizar más seguridad y una mayor protección de la ciudadanía y de los niños, que son los principales usuarios de estas instalaciones hinchables, reforzando la confianza de las familias y de los organizadores de eventos en este tipo de atracciones.


