La vicepresidenta primera de la Diputació de València y responsable de Memoria Democrática, Natàlia Enguix, ha reclamado a la Generalitat Valenciana que mantenga el respaldo institucional y económico a Fisabio para evitar que se ralenticen los trabajos de identificación por ADN de víctimas represaliadas durante la Guerra Civil y la posguerra.
Enguix ha defendido que la identificación de las víctimas “no es una opción, sino una obligación democrática” para que las familias puedan cerrar heridas abiertas durante décadas. En este sentido, ha advertido de que, sin el apoyo suficiente a la entidad encargada de las pruebas biológicas, muchas familias seguirán esperando una respuesta que considera de justicia.
Reivindicación durante la entrega de restos a dos familias
La responsable provincial ha realizado estas declaraciones en el acto de entrega de los restos de Vicente Ribelles y Juan Moya Gandía a sus familiares, una jornada que ha definido como un día para la memoria y la justicia democrática.
Enguix ha señalado que la recuperación de estas dos víctimas representa una victoria frente al silencio y al olvido impuesto durante décadas. Según ha subrayado, fueron represaliados no por sus actos, sino por sus ideas de justicia social y libertad.
Más de dos millones para Memoria Democrática
Ante la reducción de ayudas por parte de otras administraciones, Enguix ha asegurado que la Diputació de València ha reforzado estas políticas con un presupuesto de Memoria Democrática que supera los dos millones de euros anuales.
La vicepresidenta ha explicado que la intención de la institución provincial es garantizar continuidad y estabilidad a los procesos de exhumación e identificación, incluso solicitando más crédito si fuera necesario, para que estos trabajos no dependan de los cambios políticos.
En esa línea, ha insistido en que la memoria democrática debe entenderse como un compromiso institucional sostenido en el tiempo y no como una actuación puntual.
Memoria democrática también en las aulas
Enguix ha puesto además el foco en la vertiente pedagógica de la Ley de Memoria Democrática. A su juicio, la tarea institucional no debe terminar con la recuperación y entrega de restos, sino que debe incorporarse de forma transversal al sistema educativo para que las nuevas generaciones conozcan la historia completa.
Con ese objetivo, la Diputació impulsa proyectos pedagógicos y culturales como Memòria a l’Escola, la colaboración con la Fundación Internacional Baltasar Garzón en los laboratorios de democracia y el programa Missions de la Memòria, que acerca testimonios directos a los institutos.
A estas iniciativas se suman otras propuestas de divulgación cultural como el proyecto María la Jabalina, el Congreso Internacional de Memoria Democrática celebrado el pasado octubre y la reciente exposición sobre el fotógrafo Luis Vidal Corella, centrada en la memoria visual de la posguerra.
Nuevos formatos para acercar la memoria a los jóvenes
La delegación provincial también trabaja en nuevos formatos para conectar con el público joven, como el pódcast de Mural Memorialístic Valencià, elaborado en colaboración con eldiario.es, o el espacio El Mur de Carlos Solana en À Punt Ràdio.
Enguix ha remarcado que el objetivo es que la memoria sirva como herramienta para que la juventud comprenda el valor de la libertad y la importancia de preservar los derechos democráticos.




