España continúa inmersa en un episodio de temperaturas extraordinariamente altas para un mes de mayo, con máximas que superan de forma generalizada los 34 grados y noches tropicales en amplias zonas del país. La situación se prolonga ya varios días sin que se aprecie una vuelta inmediata a valores normales, lo que está convirtiendo este episodio en uno de los más destacados de los últimos años para estas fechas.
Un episodio calificado como intenso, extenso y persistente
Se trata de un episodio calificado como intenso, extenso y persistente por la Agencia Estatal de Meteorología, que subraya que el ascenso térmico previsto a partir del miércoles dejará un calor propio de la canícula veraniega, el periodo más cálido del año. Este carácter canicular implica no solo picos puntuales de temperatura muy alta, sino también una continuidad del calor tanto de día como de noche, algo especialmente inusual a finales de primavera.
La previsión apunta a que esta situación podría mantenerse, al menos, hasta mediados de la próxima semana, en un contexto de gran estabilidad atmosférica y lluvias en general escasas. Ese ambiente estable favorece que el aire cálido se estanque sobre la península y que el calor se acumule jornada tras jornada. Aun así, no se descarta la aparición de algunos chubascos tormentosos en zonas de montaña del norte y del este peninsular, que podrían ser puntualmente fuertes pero muy localizados.
Las temperaturas se sitúan entre 5 y 10 grados por encima de lo habitual para estas fechas e incluso más de 10 grados en el tercio norte, lo que evidencia el carácter excepcional del episodio. Esta desviación respecto a los registros normales significa que muchas localidades están alcanzando valores más propios de julio o agosto que de finales de mayo, con impactos en la vida diaria, el consumo energético y la sensación de bochorno nocturno.
Récords históricos de temperatura para un mes de mayo
Este episodio está dejando además récords históricos de temperatura para un mes de mayo. En el observatorio de Igueldo, en San Sebastián, el día 25 no se bajó de 24,5 grados de temperatura mínima, un valor sin precedentes para mayo que supera en 2,2 grados el récord anterior en una serie de casi un siglo. Que se bata un registro de madrugada tan elevado en un lugar de clima habitualmente templado como la costa cantábrica ilustra la magnitud del calentamiento.
También en el aeropuerto de Santander, donde se dispone de datos desde 1954, se alcanzaron 37,1 grados el martes 26, la cifra más alta para este mes desde que hay registros. Este nuevo máximo deja atrás el récord que se mantenía desde 1964, cuando se llegaron a 36,8 grados. Además, este observatorio acumula ya cinco días con temperaturas superiores a 30 grados en lo que va de 2026, cuando hasta ahora el máximo entre enero y mayo había sido de solo dos jornadas, lo que confirma la duración inusual de este repunte térmico.
La causa: una potente dorsal sobre la península y Europa occidental
Según el portavoz de la Aemet, este escenario de temperaturas extraordinariamente altas se debe fundamentalmente a la presencia de una potente dorsal sobre la península y Europa occidental. Este patrón atmosférico, asociado a altas presiones y aire muy cálido en altura, favorece la estabilidad, la ausencia de nubosidad extensa y un calentamiento persistente a lo largo de varios días. En estas condiciones, el enfriamiento nocturno también se ve limitado, lo que explica la proliferación de noches tropicales.
Previsión para los próximos días
Este miércoles y el jueves serán jornadas muy cálidas, tanto en las temperaturas máximas como en las mínimas, con especial incidencia en zonas del norte de Galicia y Asturias. En el interior de las comunidades cantábricas se superarán los 34 grados, un valor muy poco habitual para la vertiente atlántica en estas fechas. En el nordeste, en la zona central de la meseta norte y en buena parte del centro y de la mitad sur peninsular se alcanzarán hasta 38 grados, como se prevé en el entorno del Guadiana en la provincia de Badajoz.
El viernes se producirá un ligero descenso de las temperaturas en el Cantábrico, aunque los termómetros seguirán marcando valores elevados: Oviedo rondará todavía los 28 grados y Bilbao alcanzará alrededor de 30 grados. En el resto del país, sobre todo en el este peninsular, se espera incluso un pequeño repunte térmico, con un ambiente aún más caluroso en las horas centrales del día.
En cuanto a las temperaturas mínimas, no bajarán de los 20 grados en amplias zonas del nordeste, del litoral mediterráneo y del centro y sur peninsular, lo que asegura la continuidad de las noches tropicales. Estas noches sin apenas refresco favorecen la acumulación de calor en viviendas y edificios y pueden dificultar el descanso, especialmente en zonas urbanas densamente pobladas.
En el interior de la Comunidad Valenciana se superarán los 36 grados, al igual que en buena parte del centro y del sur peninsular. Sevilla y Badajoz podrían alcanzar los 38 grados y ciudades como Zaragoza y Lleida incluso superarlos, con registros más propios de una ola de calor veraniega. También en Baleares se esperan valores muy altos, y en el interior de Mallorca se podrían alcanzar los 35 grados.
Durante estos días predominará el cielo despejado y la presencia de sol, aunque no se descarta algo de calima en zonas del oeste peninsular. Además, la formación de nubes de evolución dejará chubascos y tormentas aisladas en áreas montañosas, especialmente del norte, que localmente podrían descargar con intensidad pero sin suponer un cambio de tendencia general.
De cara al fin de semana, las temperaturas bajarán de forma notable en las comunidades cantábricas y otras áreas del norte debido a la entrada de vientos del norte, que aportarán una masa de aire más fresca. También en Baleares se notará un descenso, aunque más moderado. Sin embargo, en el resto del país los termómetros seguirán marcando valores similares a los de días previos e incluso las mínimas podrían subir en algunas zonas del sur, manteniéndose así las noches tropicales.
Durante el día se seguirán superando los 35 grados en el nordeste, el centro y la mitad sur peninsular. Zaragoza y Badajoz volverán a rondar los 38 grados y Sevilla podría llegar a los 40 grados, un umbral muy significativo para finales de mayo. Estas temperaturas tan altas tan pronto en el calendario refuerzan la percepción de un verano adelantado.
Además, durante el fin de semana aumentará ligeramente la inestabilidad y será más probable la aparición de chubascos y tormentas en zonas de montaña del norte y del este peninsular, sin descartarse también en áreas montañosas del centro. Estos episodios tormentosos, aunque puntuales, podrían venir acompañados de rachas fuertes de viento y descargas eléctricas, mientras el calor seguirá siendo el protagonista en la mayor parte del territorio.



