La prensa ha convertido la rivalidad entre La Revuelta y El Hormiguero en una batalla cultural y política

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Un estudio de la UPV y la Universidad de Salamanca concluye que los medios digitales han transformado la competencia entre La Revuelta y El Hormiguero en una confrontación simbólica, cultural, generacional e ideológica.

La competencia televisiva entre La Revuelta y El Hormiguero se ha transformado en un enfrentamiento simbólico cultural, generacional e ideológico por efecto de la cobertura de la prensa digital española, según ha concluido un estudio elaborado por la Universitat Politècnica de València (UPV) y la Universidad de Salamanca (USAL).

La investigación, publicada en la revista científica ‘Journalism & Media’ (JCR Communication Q2), ha analizado cómo diversos medios digitales españoles han construido el relato sobre los dos formatos durante su primer año de competencia directa por el prime time. El estudio se ha centrado en los espacios presentados por David Broncano en TVE y Pablo Motos en Antena 3.

Los autores, Germán Llorca-Abad (UPV) y Alberto E. López-Carrión (USAL), han examinado 385 noticias publicadas entre abril de 2024 y marzo de 2025. El análisis ha abarcado cinco de los principales diarios digitales españoles: El País, El Mundo, El HuffPost, 20 Minutos y ABC, con el objetivo de comprobar si la línea editorial condicionaba la representación de cada programa.

Según este trabajo, la cobertura mediática ha ido más allá del seguimiento de datos de audiencia o de los contenidos televisivos. Los investigadores han observado que los medios han incorporado lecturas políticas y culturales en sus enfoques informativos, lo que ha contribuido a polarizar la percepción pública de la rivalidad televisiva.

‘La cobertura de estos medios ha ido más allá del análisis de datos de audiencia o de los contenidos televisivos. La orientación ideológica de cada uno de ellos ha condicionado la forma de presentar tanto los programas como a sus presentadores, generando narrativas diferenciadas que conectaban con debates políticos y culturales más amplios’, ha señalado Llorca-Abad en un comunicado de la UPV.

Perfiles diferenciados de cada programa

El estudio ha identificado patrones distintos en la manera de describir cada formato de entretenimiento. En las noticias analizadas, El Hormiguero aparece asociado con frecuencia a ideas como liderazgo, fortaleza competitiva y experiencia en el mercado televisivo.

Además, los medios destacan a menudo su capacidad para atraer grandes invitados. Esta insistencia en su poder de convocatoria se interpreta en el trabajo como un refuerzo de su imagen consolidada dentro de la oferta televisiva generalista.

En cambio, La Revuelta se vincula a conceptos como innovación televisiva y renovación de la parrilla tradicional. La investigación indica que los diarios tienden a presentar el programa de Broncano como un formato capaz de conectar con públicos jóvenes y de actualizar la franja de máxima audiencia.

Los autores explican que estas asociaciones no se limitan a descripciones neutras de los contenidos. También funcionan como marcadores simbólicos que sitúan cada programa en debates más amplios sobre modelos de televisión y de consumo cultural en España.

De rivalidad de audiencias a batalla simbólica

Una de las conclusiones centrales del estudio es que las diferencias más relevantes no se encuentran en la descripción concreta de cada espacio, sino en la carga simbólica que ha ido adquiriendo la competencia entre ambos.

Según el análisis, la rivalidad televisiva ha terminado interpretándose en buena parte de la prensa como una confrontación entre modelos culturales diferentes. En esa representación entran en juego elementos generacionales e incluso ideológicos, que trascienden los datos estrictos de audiencia.

Los investigadores señalan que los medios han seleccionado fuentes, argumentos y enfoques en función de sus líneas editoriales. De este modo, la cobertura ha reforzado visiones diferenciadas sobre cada programa, en sintonía con la orientación de cada cabecera.

‘Los medios no han contado únicamente la rivalidad televisiva entre Broncano y Motos, no se han limitado a informar sobre la batalla televisiva, sino que han construido relatos diferentes en función de sus líneas editoriales, seleccionando fuentes, argumentos y enfoques que reforzaban determinadas visiones sobre cada programa, reforzando así esa polarización presente en la sociedad española’, ha concluido López-Carrión.

El estudio subraya que esta forma de narrar la competencia por el prime time ha convertido una pugna de audiencia entre dos programas de entretenimiento en un fenómeno político y cultural. Para los autores, esta evolución ayuda a entender cómo los medios digitales participan en la configuración de debates públicos más amplios a partir de contenidos televisivos de gran seguimiento.