Las exportaciones españolas de servicios digitales han registrado desde 2019 un crecimiento acumulado del 66,8 %, hasta alcanzar en 2025 los 83.212 millones de euros, un avance que ha impulsado a los servicios no turísticos por encima de los ingresos exteriores del turismo tradicional, según un informe de la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie).
El estudio indica que este aumento supone un crecimiento medio anual del 11,1 % en las ventas digitales al exterior. Esta tasa ha superado la del comercio mundial de servicios digitales en el mismo periodo, lo que refleja un comportamiento especialmente dinámico de las empresas españolas en este segmento.
Más ingresos exteriores por servicios que por turismo
El dinamismo de los servicios digitales ha contribuido a que, desde hace algunos años, las exportaciones de servicios no turísticos superen a las turísticas. En 2025, las ventas al exterior de servicios no ligados al turismo han sumado 120.161 millones de euros, frente a los 105.145 millones de los servicios turísticos.
El informe define los servicios digitales como aquellos de naturaleza digital y susceptibles de ser producidos o prestados por medios digitales. Este concepto incluye tanto actividades nacidas en el entorno digital como otras tradicionales que han incorporado canales electrónicos para llegar a sus clientes internacionales.
Dentro de este grupo se encuentran, por ejemplo, los servicios financieros, informáticos y de consultoría. También determinados servicios de ocio suministrados a través de plataformas digitales y otros servicios profesionales que pueden prestarse a distancia, como el diagnóstico médico, el asesoramiento legal o la formación especializada.
En el caso de España, los servicios profesionales han concentrado en 2025 el 51 % del total exportado en servicios digitales. Este segmento ha sido el principal motor del crecimiento y ha permitido que los servicios digitales alcancen el 36,9 % del total de las exportaciones españolas de servicios.
Los servicios informáticos se han situado como la segunda categoría con más peso, con un 20,5 % del total de exportaciones digitales. A continuación figuran los cargos por el uso de la propiedad intelectual, que representan el 8,1 %, seguidos de los servicios financieros, con un 7,5 %.
Más peso en el mercado mundial, pero lejos de los líderes
La cuota española en el mercado mundial de exportaciones de servicios digitales ha aumentado de forma moderada. Ha pasado del 1,69 % en 2019 al 1,79 % en 2025, un nivel similar al peso de España en el PIB mundial.
Pese a esta mejora, el estudio subraya que la presencia española sigue muy por debajo de la de las economías líderes en este ámbito, con Reino Unido a la cabeza de las exportaciones globales de servicios digitales. Esta distancia marca el margen de recorrido pendiente para consolidar a España como actor relevante en este mercado.
Para mantener el dinamismo del sector, el informe considera necesario avanzar en varias líneas. En particular, plantea eliminar restricciones normativas en la relación con países que no forman parte del mercado único europeo, con el fin de facilitar la prestación transfronteriza de servicios digitales.
También apunta a la importancia de aumentar la inversión en activos intangibles y digitales. Entre ellos se incluyen, por ejemplo, el software avanzado, las plataformas tecnológicas o el desarrollo y protección de la propiedad intelectual, elementos clave para sostener la competitividad internacional a medio y largo plazo.
Ventajas competitivas de España
Según la Fundación BBVA y el Ivie, España parte de una posición favorable para afrontar estos retos. El país cuenta con una de las mejores infraestructuras de telecomunicaciones de Europa, lo que facilita la provisión de servicios a distancia con alta calidad y estabilidad.
El estudio destaca además el peso del sector de servicios profesionales, en el que operan empresas con una fuerte vocación exportadora. Sobresalen, entre otras, las compañías de consultoría de ingeniería y arquitectura, así como las especializadas en servicios informáticos, que han encontrado en los mercados exteriores una vía de crecimiento.
A estas fortalezas se suma el acceso relativamente libre de fricciones al mercado del resto de Estados miembros de la Unión Europea. Esta apertura facilita la expansión de los servicios digitales españoles en un entorno regulatorio común y con menores barreras administrativas.
Por último, el informe subraya la proximidad lingüística y cultural con América Latina. Esta afinidad ofrece a las empresas españolas una vía natural de diversificación hacia mercados extracomunitarios, al reducir costes de adaptación y favorecer la penetración de servicios digitales en esos países.




