València ha constituido el primer Comité de Crisis Turística de España, un órgano de coordinación que reunirá a las principales entidades del sector. Así, se pretende organizar la respuesta ante fenómenos meteorológicos extremos, crisis sanitarias u otras emergencias que puedan afectar a los visitantes.
La iniciativa está impulsada por la Fundación Visit València y tendrá como principal cometido aplicar el plan RETUR, el Plan de Resiliencia Turística frente a Emergencias. Este protocolo establece las actuaciones necesarias para ofrecer una respuesta rápida, coordinada y eficaz. Por ello, está pensado para afrontar situaciones que alteren el funcionamiento habitual del destino.
El plan contempla la difusión de información en varios idiomas, la reubicación de personas alojadas y la asistencia para facilitar el regreso de los turistas a sus lugares de origen. Además, prevé la activación de mecanismos de colaboración entre las administraciones y las empresas turísticas.
La concejala de Turismo, Innovación e Inversiones y presidenta de la Fundación Visit València, Paula Llobet, ha destacado el carácter pionero de la iniciativa.
«Con la creación de este comité, València da un paso al frente en toda España. La coordinación entre las administraciones y nuestras empresas es fundamental. Queremos que si ocurre cualquier eventualidad haya una red de seguridad organizada para ofrecer una respuesta rápida», ha señalado.
Representación de todo el sector turístico
El Comité de Crisis Turística contará con la participación de entidades vinculadas al alojamiento, la hostelería, las agencias de viajes y los guías turísticos. Por otro lado, también colaborarán los recintos congresuales y las principales instituciones económicas y empresariales de la ciudad.
Entre sus integrantes se encuentran la Fundación Visit València, Hosbec, Aptur CV, la Asociación Empresarial Valenciana de Agencias de Viajes y la Asociación de Guías Oficiales de la Comunitat Valenciana. Asimismo, participa Hostelería Valencia.
También participarán el Palacio de Congresos, Feria Valencia y la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana. Igualmente, la Cámara de Comercio, la Ciutat de les Arts i les Ciències y el Cuerpo Consular tendrán presencia en el comité.
La presencia de estas organizaciones permitirá centralizar la información, distribuir responsabilidades y agilizar la toma de decisiones. Esto será crucial cuando se produzca una emergencia que afecte al sector turístico.
Coordinación de alojamientos, transporte e información
El protocolo permitirá activar planes para buscar alojamientos alternativos cuando los establecimientos inicialmente reservados no puedan mantener su actividad. Además, intervendrá cuando determinadas zonas de la ciudad resulten afectadas.
El comité podrá coordinar también servicios de transporte y asistencia para facilitar el regreso de los viajeros. Además, trasladará instrucciones oficiales y recomendaciones de seguridad en diferentes idiomas.
El objetivo es que los visitantes dispongan de información clara y actualizada y conozcan los recursos disponibles durante cualquier episodio de emergencia.
Una red solidaria para ayudar a la población
El nuevo órgano no se limitará a atender a los turistas. También organizará la respuesta solidaria del sector turístico cuando una emergencia afecte a la población de València.
Hoteles, restaurantes, empresas de transporte, guías y otros profesionales podrán poner a disposición de los afectados camas, alimentos, vehículos u otros recursos esenciales.
Según ha explicado Paula Llobet, el comité permitirá canalizar esta colaboración de manera ordenada. Así, la ayuda llegará con rapidez a las personas que la necesiten.
«Los valencianos sabemos bien que, cuando las cosas se complican, nuestros hoteleros, hosteleros y profesionales turísticos son los primeros en arrimar el hombro, ofreciendo camas, comida o transporte», ha afirmado.
La concejala ha añadido que el nuevo sistema permitirá gestionar esa solidaridad de forma coordinada. Finalmente, ha defendido que València consolida así un modelo de colaboración que hace de la ciudad un destino «más seguro, más resiliente y más humano».






