El Grupo Promotor de la ILP “Per unes Aules Climatitzades i Sostenibles” y la Confederació Gonzalo Anaya consideran insuficiente el plan urgente de climatización anunciado por la Conselleria de Educación. Las entidades sostienen que la inversión de 16 millones de euros ofrece una respuesta provisional, pero no adapta los centros a las altas temperaturas ni a los efectos de la crisis climática.
Las ayudas oscilan entre 5.000 y 25.000 euros por centro. Según el colectivo, la inversión media queda por debajo de los 10.000 euros y resulta limitada para modernizar edificios construidos hace décadas.
El programa permitirá comprar equipos portátiles de aire acondicionado, conocidos como “pingüinos”, y financiar algunas actuaciones necesarias para ponerlos en marcha. Sin embargo, el grupo promotor advierte de que numerosos colegios e institutos tienen instalaciones eléctricas antiguas o insuficientes.
Instalaciones eléctricas que no soportan los equipos
La plataforma señala que una parte de los centros no dispone de potencia suficiente para utilizar varios climatizadores al mismo tiempo. La renovación de las redes eléctricas exigiría además proyectos técnicos, autorizaciones y coordinación entre la Generalitat y los ayuntamientos.
Estas actuaciones podrían superar tanto los plazos como las cantidades previstas en las ayudas. El colectivo también critica que la distribución de los fondos atienda principalmente al tamaño de cada centro.
A su juicio, el reparto debería incorporar criterios técnicos. Entre ellos cita el estado de la instalación eléctrica, el aislamiento térmico, la orientación de las aulas, la existencia de zonas de sombra y las condiciones climáticas de cada municipio.
“Se anuncian climatizadores portátiles que, en realidad, no son una solución portátil. Si un centro no tiene potencia suficiente para conectarlos o cuenta con una instalación eléctrica obsoleta, el problema seguirá exactamente donde estaba”, afirma el grupo promotor.
Las entidades también alertan del impacto económico para los ayuntamientos, responsables de los colegios públicos de Infantil y Primaria. Según explican, las administraciones locales tendrán que afrontar posibles obras eléctricas, además del consumo y el mantenimiento de los aparatos.
Equipos ruidosos y con una eficacia limitada
El colectivo recuerda que algunos centros ya han utilizado estos dispositivos durante episodios de calor. Según su valoración, los aparatos generan ruido, elevan el consumo energético y apenas reducen unos grados la temperatura en aulas amplias o muy expuestas al sol.
Los equipos también necesitan expulsar el aire caliente mediante un tubo hacia el exterior. Esta circunstancia obliga en ocasiones a mantener parcialmente abiertas puertas o ventanas, lo que disminuye su rendimiento.
La ILP defiende que la respuesta debe actuar sobre las causas del sobrecalentamiento. Por ello, reclama la renovación de instalaciones eléctricas, la mejora del aislamiento y la sustitución de ventanas ineficientes.
También plantea instalar persianas, toldos y otros elementos de protección solar. A estas medidas añade la rehabilitación energética, las cubiertas vegetales y la renaturalización de los patios escolares.
Un plan integral para adaptar los centros educativos
El grupo promotor advierte de que muchos patios mantienen grandes superficies de hormigón o asfalto y apenas cuentan con sombra. Esta configuración, según indica, favorece temperaturas extremas durante los recreos y las actividades al aire libre.
“El mejor aire acondicionado es un edificio bien diseñado y adaptado al clima. Si las aulas siguen recibiendo radiación directa, con ventanas antiguas, sin aislamiento y patios completamente asfaltados, seguiremos gastando dinero en enfriar edificios que vuelven a calentarse en pocos minutos”, sostiene la plataforma.
La iniciativa legislativa popular propone un Plan Integral de Adaptación Climática de los Centros Educativos. El proyecto incluye rehabilitación energética, renovación eléctrica, protección solar, sistemas adecuados de ventilación y creación de espacios verdes.
“No necesitamos llenar las aulas de aparatos de aire acondicionado; necesitamos edificios escolares preparados para soportar las altas temperaturas”, afirma el grupo promotor.
La plataforma y la Confederació Gonzalo Anaya instan a la Conselleria de Educación a abrir un proceso de diálogo con la comunidad educativa. El objetivo, según defienden, debe ser impulsar una estrategia duradera basada en la sostenibilidad, la eficiencia energética y la protección de la salud del alumnado y del personal educativo.






