El incendio de vegetación declarado este domingo a mediodía en el término municipal de Estivella, en la provincia de Valencia, se ha estabilizado y presenta una evolución positiva, tras obligar al corte de la carretera N-234 y al cierre temporal del puerto de Sagunto durante parte de las labores de extinción.
Según ha informado el Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia, el fuego se ha originado en una zona próxima al cauce del río Palancia. Este entorno, con vegetación y masa combustible cercana al río, ha favorecido la rápida propagación inicial de las llamas.
Por este motivo, se han movilizado cinco medios aéreos de la Generalitat Valenciana. Estos recursos han trabajado de forma coordinada con los efectivos terrestres del consorcio provincial para frenar el avance del incendio y proteger las zonas más expuestas.
Cierre temporal del puerto de Sagunto
El servicio de Emergencias de la Generalitat Valenciana ha señalado que, a petición de dos aviones anfibios desplazados por el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico (Miteco), la Autoridad Portuaria de Valencia ha cerrado el puerto de Sagunto durante las labores de extinción.
Este cierre temporal ha permitido que los aviones anfibios operaran con mayor seguridad en la zona costera cercana, sin interferencias del tráfico portuario. Además, ha facilitado las maniobras de carga de agua y los vuelos de aproximación a la zona del incendio.
En paralelo, se ha cortado el acceso a la carretera N-234. Esta medida ha buscado garantizar la seguridad de los conductores y de los equipos de emergencia que trabajaban sobre el terreno, al reducir el tráfico en el entorno del fuego.
Retirada de los medios aéreos
Alrededor de las 17:10 horas se retiraban los medios aéreos que operaban en la zona. Según han explicado las mismas fuentes, en ese momento el incendio ya se encontraba estabilizado, lo que ha permitido concentrar el trabajo en los efectivos terrestres.
Fuentes del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia han precisado que el fuego todavía no ha quedado controlado, aunque su evolución es positiva. Los bomberos continúan trabajando sobre el terreno para enfriar los puntos calientes y asegurar el perímetro, con el objetivo de evitar posibles rebrotes.
Los trabajos terrestres se centran ahora en rematar el perímetro afectado y vigilar posibles reproducciones, especialmente en las zonas con más vegetación junto al cauce del río Palancia. Estas tareas suelen prolongarse durante varias horas, incluso cuando el incendio ya se ha estabilizado, para garantizar que no queden brasas activas.





