La Policía Local de Benetússer ha identificado a tres personas que han intentado robar entre los escombros del edificio derrumbado en la calle Las Américas, una zona precintada y vallada por el riesgo de nuevos desprendimientos.
Según ha explicado el Ayuntamiento, los agentes han identificado a dos personas en la noche de este jueves y a una tercera ayer. Ninguna de ellas ha llegado a llevarse enseres u objetos personales de las viviendas afectadas, pero todas han accedido a un área claramente señalizada como restringida.
La intervención policial se ha producido en el solar contiguo al edificio siniestrado, donde se construye un inmueble de doce viviendas. Parte de la estructura colapsada ha caído sobre ese terreno, que permanece vallado y cerrado al paso mientras se evalúan los daños.
Refuerzo de la seguridad en la zona
Desde el derrumbe se ha reforzado la vigilancia en torno al edificio afectado y su entorno inmediato. El Ayuntamiento ha anunciado que va a instalar un segundo vallado de seguridad para reforzar el perímetro y dificultar cualquier acceso no autorizado.
Además, el consistorio está estudiando la contratación de una empresa de seguridad privada que se encargue de la vigilancia permanente las 24 horas. El objetivo es evitar nuevos intentos de entrada y garantizar tanto la protección de los bienes de los vecinos como la seguridad de las personas, ya que los informes técnicos advierten de que todavía quedan partes del edificio por caer.
Los vecinos del inmueble ya habían sido evacuados antes del derrumbe, tras detectarse grietas y escuchar ruidos en la estructura. El edificio se encuentra junto a un solar donde se ejecuta una promoción privada de doce viviendas. Según han trasladado los residentes a los técnicos municipales, el colapso se produjo entre quince y veinte minutos después de observar las grietas.
La constructora ha retirado la excavadora
La excavadora que realizaba trabajos en el sótano del edificio en construcción del solar contiguo se ha retirado a primera hora de este jueves. La empresa promotora ha enviado a un operario para sacar la maquinaria de la zona, que permanece acordonada.
El Ayuntamiento ha indicado que la retirada de la excavadora se enmarca en las medidas de precaución adoptadas tras el derrumbe. La ausencia de maquinaria pesada reduce las vibraciones en el terreno y facilita las labores técnicas para evaluar la estabilidad de los restos del edificio colapsado.
Por su parte, la Policía Local ha abierto diligencias por el quebrantamiento del precinto policial en el área afectada. El consistorio ha avanzado que trasladará estos hechos a la Guardia Civil para que queden incorporados al atestado y se determinen posibles responsabilidades.
Desde el Ayuntamiento insisten en que asegurar la zona es ahora la prioridad. Los informes técnicos señalan que todavía quedan elementos constructivos sin caer, por lo que será necesario completar la demolición de forma controlada. Mientras tanto, se mantendrán y reforzarán las medidas de seguridad y control de accesos en todo el perímetro del derrumbe.



