El Consell ha aprobado una inversión de 56,4 millones de euros para renaturalizar y reforzar la resiliencia de las cuencas del Turia, Magro, Poyo y Picassent afectadas por la dana, con un plazo de ejecución de 48 meses y actuaciones en 52 municipios de la provincia de Valencia.
El Gobierno autonómico ha autorizado el encargo de este proyecto a Tragsa. La compañía pública se encargará de recuperar y mejorar el estado de las zonas dañadas mediante soluciones basadas en la naturaleza. El objetivo es que estas cuencas respondan mejor ante futuros episodios de lluvias torrenciales y, al mismo tiempo, se mejore la conservación de hábitats y especies.
El proyecto ha incluido como prioridad la protección de los espacios integrados en la Red Ecológica Europea Natura 2000 de la Comunitat Valenciana. También se actuará en otras áreas con alto valor para la biodiversidad que se han visto afectadas por la dana. Así se busca reducir riesgos, restaurar ecosistemas y evitar que nuevos temporales provoquen daños similares.
Actuaciones previstas en las cuencas
Entre las principales actuaciones previstas figura la retirada de árboles dañados y obstáculos vegetales en los barrancos. Con ello se pretende mejorar la continuidad de la cubierta vegetal y prevenir tapones en caso de nuevas avenidas. También se ha previsto reparar y limpiar los cauces afectados y restaurar el dominio público hidráulico.
El plan contempla, además, la elaboración de un plan integral para erradicar las cañas mediante los protocolos establecidos. Esta especie invasora agrava los efectos de las riadas porque genera acumulaciones de biomasa y tapones. Por ello se realizarán labores específicas de control o eliminación de cañas, seguidas de plantaciones posteriores con especies adecuadas.
Asimismo, se ejecutarán trabajos de rehabilitación de accesos a las zonas de actuación, estabilización de riberas objeto de renaturalización, labores selvícolas y señalización. También se retirarán residuos inertes y se llevarán a cabo actuaciones de control de la erosión. Todo ello se orienta a recuperar el funcionamiento natural de los cauces y reducir el impacto de futuras danas.
En términos generales, los trabajos se desarrollarán en las cuencas del Turia, Magro, Poyo y Picassent, siempre que no actúen la Confederación Hidrográfica del Júcar ni los ayuntamientos. Para ello se utilizarán las diferentes herramientas habilitadas dentro de los programas de reconstrucción tras los episodios de lluvias extremas.
52 municipios valencianos implicados
Las actuaciones en la cuenca del río Turia se llevarán a cabo en Calles, Domeño, Loriguilla, Chulilla, Sot de Chera, Gestalgar, Bugarra, Pedralba, Vilamarxant, Benaguasil, Riba-roja de Túria, Paterna, Manises y Quart de Poblet. Se trata de tramos tanto de interior como de áreas metropolitanas, donde el riesgo de daños por avenidas es especialmente sensible.
En la cuenca del río Magro se ha previsto intervenir en Sinarcas, Camporrobles, Fuenterrobles, Caudete de las Fuentes, Utiel y Requena. También se actuará en Siete Aguas, Buñol, Yátova, Macastre, Alborache, Turís, Montroi, Dos Aguas, Montserrat, Real, Llombai, Alfarb, Catadau, Carlet, l’Alcúdia, Guadassuar y Algemesí. Esta cuenca combina zonas agrícolas, forestales y núcleos urbanos que han resultado vulnerables a las últimas danas.
Por su parte, en la cuenca del barranco del Poyo se desarrollarán trabajos en Chiva, Cheste, Riba-roja de Túria, Quart de Poblet, Aldaia, Alaquàs, Torrent, Picanya, Paiporta, Catarroja y Massanassa. Se trata de un corredor muy próximo al área metropolitana de València, donde la presión urbanística hace especialmente necesaria la gestión del riesgo de inundaciones.
Finalmente, en la cuenca del barranco de Picassent las intervenciones se ejecutarán en Picassent, Alcàsser, Beniparrell y Silla. En estos municipios se combinarán las tareas de limpieza y restauración con medidas de estabilización de riberas y control de especies invasoras.
La inversión total, superior a los 56 millones de euros, se ha distribuido en cinco anualidades. Para 2026 se ha previsto una partida de 4.595.340,04 euros. En 2027 se destinarán 14.449.446,14 euros y en 2028 otros 14.449.446,14 euros.
En 2029 la dotación alcanzará los 13.949.446,14 euros, mientras que en 2030 se invertirán 8.966.297,43 euros. Esta planificación plurianual busca garantizar la continuidad de los trabajos y permitir una ejecución escalonada. Así se facilita la coordinación entre administraciones y se asegura que las intervenciones tengan un efecto duradero sobre las cuencas afectadas por la dana.







