Más de 30.000 docentes inundan el centro de València

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Docentes, familias y estudiantes llenan el centro de València en una nueva manifestación para reforzar la huelga indefinida mientras los sindicatos preparan una contrapropuesta para Educación.

Docentes, familias y estudiantes abarrotan este sábado las calles del centro de València en una nueva manifestación multitudinaria que busca redoblar la presión en la huelga indefinida del profesorado no universitario. La marcha se convierte así en un nuevo pulso social a la Conselleria de Educación, con la comunidad educativa volcada en defensa de mejoras laborales y de la escuela pública.

Tras completar dos semanas de huelga, los sindicatos convocantes STEPV, CCOO, UGT y CSIF confían en que esta protesta sea incluso más numerosa que la anterior. Aspiran a que se duplique o incluso se triplique la participación registrada el pasado 15 de mayo, cuando, según la Delegación del Gobierno, acudieron más de 35.000 personas. Ese precedente ha reforzado las expectativas de una nueva demostración de fuerza en las calles, con la vista puesta en reabrir la negociación con la administración.

La manifestación no solo sirve para visibilizar el malestar del profesorado, sino también para mostrar el apoyo de familias y alumnado a las reivindicaciones planteadas. La presencia de estos colectivos da mayor alcance a la protesta, que se interpreta como una respuesta amplia a las políticas educativas actuales y a las condiciones en que se desarrolla la enseñanza en los centros públicos.

Contrapropuesta sindical en marcha

Mientras la marcha recorre el centro de la ciudad, los sindicatos anuncian ya el siguiente paso de la movilización. El coordinador de Acción Sindical del STEPV, Marc Candela, ha asegurado en las redes sociales que el lunes, a las 9.00 horas, estarán esperando a la consellera de Educación para entrar y ver si quiere negociar sobre el documento que presentarán. Esa contrapropuesta pretende fijar por escrito las principales demandas en materia de condiciones laborales y de recursos para los centros.

La elaboración de este texto se concibe como una oportunidad para desbloquear la situación tras dos semanas de huelga indefinida. Los sindicatos aspiran a que la Conselleria responda con una oferta concreta y se siente a negociar, de modo que el conflicto pueda encauzarse en una mesa de diálogo y no únicamente en la calle. El anuncio de una contrapropuesta refuerza la idea de que la movilización se combina con una voluntad de acuerdo, siempre que se atiendan las peticiones de la comunidad educativa.

La marcha se celebra bajo el lema ‘Ja n’hi ha prou: menys burocràcia, menys ràtios, més salari, més plantilla i més valencià’ (Ya basta: menos burocracia, menos ratios, más salario, más plantilla y más valenciano). El eslogan resume las principales quejas del profesorado, que denuncia una carga administrativa excesiva, reclama menos alumnado por aula y exige una mejora de salarios y plantillas. Además, la defensa del valenciano en el sistema educativo se convierte en otro eje de la protesta, al considerarse una pieza clave en la calidad y el modelo de escuela pública que se reivindica.

La manifestación ha partido a las 18.15 horas de la plaza de San Agustín para recorrer las calles más cénricas de València. El itinerario, que atraviesa vías muy concurridas, busca dar la máxima visibilidad a la protesta y hacer llegar el mensaje a toda la ciudadanía. El corte de calles y la masiva presencia de participantes convierten la marcha en un acontecimiento central de la jornada, con un fuerte impacto en la vida cotidiana del centro urbano.

La protesta finalizará en la plaza del Ayuntamiento, convertida en punto de encuentro de miles de personas. Allí se concentran camisetas verdes de los docentes, que se han consolidado como símbolo de la defensa de la escuela pública, junto a paraguas usados para protegerse del sol en una tarde de calor. Entre los gritos más repetidos se escucha la petición de dimisión de la consellera de Educación, muestra del profundo malestar con la gestión del conflicto.

Junto a las camisetas verdes, también se ven camisetas rosas que buscan fomentar la escuela pública y que la organización anima a llevar al resto de participantes. La combinación de colores, consignas y símbolos refuerza el carácter reivindicativo y festivo de la jornada, en la que la comunidad educativa quiere dejar claro que mantendrá la presión mientras no se produzcan avances reales en la negociación con la Conselleria.