La Generalitat, a través de la Dirección General de Medio Natural y Animal, ha realizado el último seguimiento de las poblaciones de aves esteparias de la Comunitat Valenciana, que refleja una evolución en algunas de estas especies. El informe constata una tendencia positiva del cernícalo primilla y la ganga ibérica y apunta a los primeros indicios de recuperación de la avutarda.
El cernícalo primilla alcanza las 178 parejas reproductoras, con una tendencia demográfica general positiva. El 78 % de las parejas se localiza dentro de Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y el 22 % fuera de estos espacios. El seguimiento también confirma la reproducción en las ZEPA Meca-Mugrón-San Benito, Els Alforins y Moratillas-Almela, así como en otros puntos de la Comunitat. En conjunto, se han contabilizado 337 pollos en 141 nidos con datos sobre reproducción.
Entre las actuaciones desarrolladas para favorecer esta especie se encuentra la instalación de 26 cajas nido en edificios, además de otras medidas destinadas a mejorar los lugares de nidificación. Estas actuaciones se suman a los trabajos de cría en cautividad y reforzamiento de poblaciones.
Por su parte, la población estimada de ganga ibérica se sitúa en 103 ejemplares, 90 de ellos en Moratillas-Almela y 13 en Meca-Mugrón-San Benito, lo que supone el máximo de la serie de censos y mantiene la tendencia positiva observada para esta especie. El seguimiento confirma además la importancia de los espacios agrícolas abiertos, especialmente de los barbechos y los cultivos cerealistas, para estas aves.
En cuanto a la avutarda, el máximo de ejemplares contabilizados simultáneamente ha sido de 14. El seguimiento aporta además los indicios más sólidos hasta la fecha de reproducción de esta especie en la ZEPA Meca-Mugrón-San Benito, con la observación de dos machos realizando la exhibición reproductora y, posteriormente, de tres hembras acompañadas de pollos. El informe señala que la población sigue siendo pequeña y localizada, por lo que estos indicios no permiten todavía hablar de una recuperación consolidada.
Especies en riesgo
La situación es diferente en el caso de la ganga ortega, de la que se han localizado únicamente cuatro ejemplares en Moratillas-Almela y ninguno en Meca-Mugrón-San Benito. Se trata del valor más bajo desde el inicio de los censos y del primer año en el que no se detectan ejemplares en esta última zona, en una evolución que apunta hacia el riesgo de desaparición regional de la especie.
El sisón también mantiene una situación especialmente preocupante. El seguimiento ha localizado únicamente cuatro machos territoriales en toda la Comunitat Valenciana, todos ellos en Meca-Mugrón-San Benito. Por segundo año consecutivo no se han detectado machos territoriales en Moratillas-Almela y la especie continúa sin reproducirse en la Vall dels Alforins, donde el último registro se remonta a 2013. El informe relaciona su regresión principalmente con la pérdida de cultivos cerealistas y su sustitución por viñedos y otros cultivos leñosos.
El seguimiento pone de manifiesto la importancia del mantenimiento del mosaico agrícola abierto para la conservación de estas especies. Los barbechos y los cultivos herbáceos constituyen hábitats esenciales, mientras que la progresiva transformación de estos espacios y la pérdida de su funcionalidad se mantienen como la principal amenaza para las aves esteparias.


