Hay escapadas de interior en las que se visita un castillo, una iglesia o una ruta de senderismo. Y después está Millares, donde en una misma jornada es posible encontrarse con centenares de huellas de dinosaurio y caminar hacia una cascada conocida como «El Monstruo».
Este municipio de la Canal de Navarrés guarda uno de los patrimonios prehistóricos más sorprendentes de la provincia de Valencia.
Más de 400 huellas de dinosaurio
El Yacimiento Icnológico del Tambuc conserva más de 400 icnitas tridáctilas. De ellas, 42 aparecen organizadas en trece rastros diferentes repartidos entre dos sectores del yacimiento.
Las huellas tienen alrededor de 80 millones de años y corresponden al Cretácico, cuando este territorio presentaba un paisaje completamente distinto al actual. El conjunto ocupa unos 30.000 metros cuadrados y está declarado Bien de Interés Cultural.
La zona está acondicionada para las visitas mediante paneles, pasarelas y plataformas que permiten observar las huellas sin dañarlas.
Pero los dinosaurios no son la única conexión de Millares con la Prehistoria. Diferentes abrigos conservan arte rupestre levantino. En el Abrigo de los Chorradores aparece, por ejemplo, una extraordinaria escena relacionada con la recolección de miel en la que una figura humana trepa rodeada de abejas.
Una cascada conocida como «El Monstruo»
El segundo gran reclamo está en el agua. El Chorrador del Bosque recibe también el nombre de «El Monstruo» y forma una cascada de unos 68 metros. Para alcanzarla existe un recorrido senderista que desciende hacia el entorno del río Júcar.
El municipio ofrece además rutas por fuentes, barrancos, molinos y miradores, de modo que resulta fácil convertir la visita en una jornada completa.
La gastronomía proporciona el último argumento para quedarse. Gachas, gazpachos, embutidos y mojete forman parte de la cocina tradicional de Millares.
No todos los pueblos pueden presumir de que alguien caminó por su territorio hace 80 millones de años y dejó allí sus pisadas. Millares sí. Y tampoco todos tienen una cascada con un nombre tan difícil de olvidar como «El Monstruo».



