La provincia de Valencia ha registrado 70 muertes atribuibles a las altas temperaturas entre el 21 de junio y el 20 de julio, según las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III.
En el conjunto de la Comunitat Valenciana se han contabilizado 238 fallecimientos asociados al calor durante el primer mes del verano. Del total, 126 se han producido en Alicante, 70 en Valencia y 42 en Castellón.
La cifra autonómica es la más elevada desde que comenzaron los registros del sistema MoMo en 2015. Durante el mismo periodo de aquel año se estimaron 162 muertes atribuibles a las altas temperaturas.
Del total de fallecidos este verano, 126 son hombres y 112 mujeres. La mayor parte de las personas afectadas tenía más de 65 años.
Más de un centenar de muertes en una sola semana
La semana comprendida entre el 6 y el 12 de julio concentró el mayor número de fallecimientos, con 104 muertes estimadas coincidiendo con una ola de calor.
Entre el 13 y el 19 de julio se contabilizaron otras 62 muertes, mientras que la semana del 22 al 28 de junio, también marcada por una ola de calor, dejó 47 fallecimientos.
Durante la semana comprendida entre el 29 de junio y el 5 de julio se registraron otras 20 muertes. Además, el lunes 21 de julio se han estimado cinco fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas.
Por jornadas, el 10 de julio fue el día más letal, con 22 muertes. El 9 de julio se contabilizaron 20, mientras que el día 11 se registraron 19 y el 12 de julio otras 17.
Las estimaciones también reflejan 15 fallecimientos el 13 de julio, 14 el día 8, 13 el día 14, diez el 15 de julio y nueve el 25 de junio.
La mortalidad aumenta respecto al pasado verano
Durante el mismo periodo de 2025 se estimaron 147 muertes atribuibles al calor en la Comunitat Valenciana, 91 menos que este año. De ellas, solo 14 se registraron en la provincia de Valencia.
El dato provincial ha pasado, por tanto, de 14 a 70 fallecimientos, aunque las estimaciones del MoMo se actualizan permanentemente y pueden experimentar variaciones durante las próximas semanas.
El sistema incorpora de forma progresiva las defunciones que se notifican con retraso, por lo que sus cifras no se consideran definitivas hasta que ha transcurrido un periodo suficiente para consolidar la información.
El MoMo calcula los excesos de mortalidad mediante la comparación entre las defunciones observadas y las que se esperaban en un territorio y periodo concretos.
Este método permite estimar las muertes asociadas a temperaturas extremas, aunque no establece que el calor haya sido la causa médica individual de cada fallecimiento.







