Más de 200 entidades cívicas, sociales y sindicales, junto con las asociaciones de víctimas de la dana, los Comités Locales de Emergencia y Reconstrucción (CLER) y el Acuerdo Social Valenciano (ASV), volverán a salir a las calles de València este sábado para reclamar que se suprima el aforamiento del expresident de la Generalitat Carlos Mazón. Las organizaciones convocantes consideran que esta protección judicial impide depurar de forma efectiva las responsabilidades por la gestión de la catástrofe y por las políticas posteriores en materia territorial y de seguridad.
Las entidades sociales recuerdan que, diecinueve meses después de la dana, Carlos Mazón continúa conservando su acta de diputado con la ayuda de parte del poder judicial y sostienen que las políticas del Consell siguen poniendo en riesgo la seguridad de la población. A su juicio, el mantenimiento de su aforamiento es un símbolo de la falta de respuesta institucional ante una tragedia que dejó centenares de víctimas y un amplio territorio afectado.
Recorrido y simbolismo de la protesta
La manifestación de este sábado, día 30, se iniciará a las 19:00 horas en la plaza del Ayuntamiento y avanzará por la calle San Vicente, la plaza de la Reina y las calles Brodadors y Micalet, para finalizar en la plaza de la Virgen, junto al Palau de la Generalitat. El trazado elegido coincide con el de la primera gran marcha celebrada el 9 de noviembre de 2024, que ya reclamaba justicia por la dana y cambios estructurales en la planificación territorial. Ahora se repite el mismo recorrido como símbolo de que, según los convocantes, no ha cambiado nada pese al tiempo transcurrido.
Desde su constitución, los CLER denuncian que, a pesar de la catástrofe del 29 de octubre de 2024, se están impulsando nuevos polígonos industriales, zonas residenciales, macroproyectos energéticos y ampliaciones de centros comerciales en suelos agrícolas. Advierten de que estas decisiones políticas consolidan un modelo urbanístico que, en su opinión, aumenta la exposición a fenómenos meteorológicos extremos y agrava las consecuencias de futuras inundaciones.
Muestra de una situación insostenible
Las organizaciones convocantes subrayan que las movilizaciones que recorren toda la Comunitat Valenciana son también una muestra de que la situación es insostenible en muchos otros ámbitos. Relacionan las protestas con un malestar social creciente ante la falta de cambios efectivos y con la percepción de que persisten las mismas dinámicas económicas y urbanísticas que se cuestionaron tras la dana.
En sus mensajes, los colectivos sostienen que, mientras los responsables de 230 muertos se protegen entre ellos y perpetúan lo que califican como políticas negacionistas del cambio climático, el pueblo valenciano organizado no se rinde y continúa luchando para que se haga justicia y se garantice la seguridad de toda la población. A partir de este argumento, enlazan la crítica a la gestión de la tragedia con la denuncia de una respuesta institucional que consideran insuficiente ante la emergencia climática.
Defienden por último que la protesta organizada es la manera de cambiar las cosas, al tiempo que reivindican la memoria de las víctimas, la dignidad de las personas afectadas y el derecho de la ciudadanía a decidir su propio destino. Con esta nueva manifestación, las entidades pretenden mantener viva la presión social, evitar que la catástrofe caiga en el olvido y reforzar la exigencia de que se retire el aforamiento a Carlos Mazón y se revisen las políticas que, a su juicio, ponen en riesgo a la población.


