Nuevos paros en el metro de València y Alicante con un 80% de servicios mínimos por la PAU

Ejemplo de shortcode con estilo
El metro y tranvía de València y Alicante afrontan nuevos paros convocados por el sindicato de maquinistas coincidiendo con los exámenes de la PAU, con servicios mínimos reforzados para garantizar la movilidad del alumnado.

El metro y el tranvía de València y Alicante afrontan de nuevo este martes una jornada de paros convocados por el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF). La huelga coincide con el inicio de las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU), lo que ha llevado a establecer unos servicios mínimos del 80 % para asegurar los desplazamientos de los más de 25.600 estudiantes matriculados.

Los paros de esta semana están programados para el martes y el jueves, que coinciden con dos de las tres jornadas de exámenes de las PAU en las cinco universidades públicas valencianas. Estos días de huelga se enmarcan en un calendario más amplio que incluye en total cinco jornadas: 2, 4, 9, 11 y 16 de junio. En todas ellas, las interrupciones del servicio se concentran en tres franjas horarias clave para la movilidad diaria: de 07:00 a 10:00, de 13:00 a 16:00 y de 19:00 a 21:00 horas.

Servicios mínimos para reducir el impacto en el alumnado

Para minimizar el impacto en el alumnado que se desplaza a las sedes de examen, Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) ha fijado unos servicios mínimos del 80 % para los días 2 y 4 de junio, precisamente los que coinciden de lleno con las jornadas de la PAU. El objetivo es que, aunque haya menos trenes y tranvías que en un día normal, la frecuencia siga siendo suficiente para absorber la mayor parte de la demanda estudiantil en horas punta.

En el resto de días de huelga, los servicios mínimos se reducen ligeramente hasta el 75 %. Esta diferencia responde a que, aun siendo jornadas de paros, la presión de la demanda no es tan concentrada como en las fechas de examen. En todos los casos, la empresa pública advierte de que, durante los tramos horarios afectados por la protesta, los trenes y tranvías circularán con modificaciones respecto a su paso habitual, lo que implica posibles esperas más largas o reajustes de horarios. Fuera de esos intervalos, el servicio se mantiene con normalidad.

Más de 25.600 estudiantes afrontan la PAU en huelga

Este año, las PAU reúnen a 25.666 estudiantes matriculados en la fase obligatoria. Las pruebas se desarrollan además en un contexto de huelga indefinida del profesorado, aunque en este caso se han fijado unos servicios mínimos del 100 % tanto para la realización de los exámenes como para la corrección. Esta garantía persigue que la protesta del personal docente no se traduzca en suspensiones de pruebas o retrasos en la publicación de notas.

Para organizar el dispositivo, se han constituido 55 tribunales repartidos entre las cinco universidades públicas de la Comunitat Valenciana, con el propósito de acercar las sedes al alumnado y reducir desplazamientos largos. El reparto busca que los estudiantes puedan examinarse en puntos relativamente próximos a sus localidades de origen, lo que favorece que los tiempos de viaje sean más previsibles y se mitiguen los efectos de los paros del transporte.

Según los datos de Educación, la Universitat de València acoge 16 tribunales y la Universitat Politècnica de València cuenta con 12. En la provincia de Alicante, la Universidad de Alicante reúne 10 tribunales y la Universidad Miguel Hernández de Elche dispone de 11. En Castellón, la Universitat Jaume I gestiona 6 tribunales. Este despliegue distributivo permite diversificar los flujos de estudiantes, evitando una concentración excesiva en unos pocos campus y reduciendo el riesgo de colapsos en el transporte público.

Nueva ronda de paros

El sindicato de maquinistas SEMAF ha optado por mantener el conflicto y prolongar las huelgas que ya se habían desarrollado en meses anteriores. Señala la ausencia de respuesta por parte de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) a las demandas del colectivo, lo que ha llevado a continuar con las convocatorias de paros en periodos especialmente sensibles para la movilidad.

Entre sus reivindicaciones, el sindicato reclama mejoras relacionadas con la seguridad en la circulación y la prevención de riesgos laborales, aspectos que considera fundamentales para el funcionamiento diario de la red de metro y tranvía. En total, plantea 30 demandas, de las que diez se refieren a la seguridad operacional técnica y las otras veinte al XIV Convenio Colectivo.

En el apartado laboral, las peticiones incluyen el reconocimiento profesional de los maquinistas, la mejora de la justicia organizacional dentro de la empresa y medidas para fidelizar al personal que desempeña roles críticos de seguridad. También se reclama la implantación de una cultura justa, en la que la gestión de errores y responsabilidades no se base solo en sanciones, y una regulación más clara de los sistemas de bolsas de empleo temporal, que condicionan la estabilidad y la planificación de la plantilla.

La combinación de estos paros en el transporte y la huelga del profesorado configura un escenario de tensión en pleno calendario de acceso a la universidad. Aunque los servicios mínimos buscan reducir las molestias, el estudiantado y sus familias deben adaptar sus desplazamientos a los horarios de huelga y prever posibles demoras, especialmente en las primeras horas del día, cuando se concentran muchas de las pruebas de la PAU.