Oliva ha comenzado a organizar el realojo de los vecinos evacuados por las inundaciones de la dana Adam y ha iniciado el recuento de daños para restablecer cuanto antes el suministro de agua potable y electricidad, especialmente en la zona de la playa y en los barrios más afectados.
La alcaldesa de Oliva, Yolanda Pastor, ha explicado que desde el Ayuntamiento están hablando ‘persona a persona y familia a familia’ con los afectados para conocer sus posibilidades de realojo. El Consistorio ha puesto el foco en quienes han perdido su vivienda o no pueden volver a ella y en las personas consideradas vulnerables.
Actualmente, unas 150 personas continúan alojadas en el Centro Polivalente del municipio, habilitado como albergue provisional durante el episodio de lluvias. Con ellas se está analizando si pueden desplazarse a otras casas, si lo han perdido todo o si necesitan permanecer en el recurso municipal más tiempo.
Atención a turistas y oferta de viviendas temporales
Entre los afectados también hay turistas, ya que Oliva cuenta con siete cámpines ubicados en su término municipal. La alcaldesa ha señalado que se está trabajando igualmente con ellos para estudiar alternativas de alojamiento, especialmente en el caso de los visitantes extranjeros que aún no han podido regresar a sus países.
Según ha detallado Pastor, algunos vecinos han ofrecido sus viviendas para acoger de forma temporal a personas evacuadas. En el caso de los turistas, el objetivo es que dispongan de un lugar donde estar hasta que puedan retomar sus viajes o regresar a una situación de normalidad.
Tras el rescate de alrededor de 500 personas, que en los momentos más críticos fueron trasladadas al Centro Polivalente, el Ayuntamiento ha pasado a una fase de recopilación sistemática de información sobre los desperfectos ocasionados por las inundaciones, tanto en la zona de la playa como en el casco urbano.
En la franja litoral del municipio persiste la falta de agua potable. Por ello, se ha empezado a repartir agua a los residentes que no disponen de este suministro básico. Equipos municipales están recorriendo puerta a puerta la playa y la zona sur de Oliva para preguntar por necesidades urgentes de comida o medicación, ya que muchas personas no pueden utilizar sus vehículos para desplazarse.
Paralelamente, los servicios técnicos evalúan el estado del sistema de bombeo de agua y los daños en los edificios municipales. También revisan el suministro eléctrico, que sigue sin funcionar en algunas áreas, y la situación de los centros educativos, con el fin de que los escolares puedan volver a clase con seguridad en cuanto sea posible.
Además, el Ayuntamiento va a instalar dos puntos de información ciudadana para canalizar dudas y gestiones relacionadas con el depósito y la recogida de enseres dañados. Para evitar la acumulación de muebles y trastos inservibles en las aceras, se han habilitado dos campas específicas y se han dispuesto dos camiones que recorrerán los barrios retirando estos objetos.
Solicitud de zona catastrófica
Yolanda Pastor ha avanzado que solicitará para Oliva la declaración de zona catastrófica, en línea con otros municipios cercanos afectados por la dana Adam, como Piles y Miramar. Esta figura permitiría acceder a ayudas y recursos extraordinarios para acelerar la reparación de daños en viviendas, infraestructuras públicas y servicios básicos.
La alcaldesa ha destacado la actuación de los servicios de emergencia durante el episodio de lluvias y ha subrayado que su prioridad ha sido siempre la protección de la población. En sus palabras, el trabajo realizado por los equipos de rescate ha sido esencial para salvar vidas, que ‘es lo más importante’.


