Las avenidas de Giorgeta y Pérez Galdós de València han recuperado desde este lunes por la tarde la circulación casi habitual, con dos carriles por sentido en la práctica totalidad de su trazado, y está previsto que la normalización sea completa este martes 8 de septiembre por la mañana, justo antes del inicio del curso escolar previsto para este miércoles.
Según ha detallado el Ayuntamiento, la reapertura al tráfico se ha producido mientras continúan los trabajos de la que ha sido descrita como la mayor reurbanización urbana de València en más de dos décadas, una intervención que ha afrontado ya su tramo final y que se centra ahora en completar las aceras pendientes y rematar los últimos detalles.
En este gran eje viario, que conecta el paseo de la Petxina con la calle Sant Vicent Màrtir, se han invertido cerca de 24 millones de euros para transformar por completo sus 2,2 kilómetros de recorrido. El objetivo principal pasa por ganar comodidad y calidad de vida para los residentes, con más espacio peatonal, menos ruido de tráfico y una reducción de las emisiones contaminantes.
Más carriles y ajustes en el paso inferior
El nuevo esquema de circulación ha mantenido dos carriles por sentido en toda la avenida Giorgeta. En el tramo de Pérez Galdós, se han habilitado dos carriles por sentido desde el inicio de la avenida hasta la entrada del paso inferior, un carril por sentido dentro del propio paso inferior y de nuevo dos carriles por sentido desde la salida del túnel hasta el final de Pérez Galdós.
En la zona del paso inferior, la disponibilidad de carriles podrá variar puntualmente en función de los trabajos que sigan ejecutándose. El acondicionamiento definitivo de este punto clave obligará además a realizar cortes nocturnos de algunas horas durante las próximas semanas, aunque el Ayuntamiento ha subrayado que estos se concentrarán en horario nocturno para minimizar molestias al tráfico diario.
La reapertura al tráfico ha marcado así el cambio de fase de la obra, que se orienta ahora a la finalización de las aceras que aún quedan por completar. Una vez terminadas, la colocación del asfalto fonoabsorbente será la última etapa sobre la calzada. Este tipo de pavimento reduce de forma notable el ruido del tráfico y contribuye a rebajar las emisiones ligadas a la circulación de vehículos.
El concejal de Urbanismo, Vivienda y Licencias, Juan Giner, ha valorado que reabrir la avenida al tráfico ‘es un paso muy importante’, aunque ha insistido en que la actuación continúa con el remate de las aceras y la aplicación de la capa de asfalto fonoabsorbente. Giner ha agradecido a los vecinos y a los comerciantes su ‘paciencia’ durante estos meses de obra y ha afirmado que el resultado ‘va a merecer la pena’.
Más espacio peatonal y zonas verdes
El proyecto, ejecutado por la UTE formada por Pavasal y Grupo Bertolín, ha supuesto una transformación integral de las avenidas en beneficio directo de los barrios de La Petxina, Arrancapins, Nou Moles, Patraix, Jesús y La Raïosa, que se han visto muy afectados por las obras pero que ganarán en espacios urbanos renovados.
Entre las principales mejoras previstas para la ciudadanía, las aceras han pasado a contar con anchuras que oscilan entre los 3 y los 7 metros, frente a los menos de 1,40 metros que existían antes en muchos tramos. De este modo, los peatones dispondrán de más espacio para caminar, cruzarse y acceder a los comercios sin estrecheces.
La actuación ha incorporado más de 6.800 metros cuadrados de nuevas zonas verdes repartidas a lo largo de todo el eje, con 60 especies vegetales distintas. Estas áreas incluyen tres espacios de juego infantil que suman en total 810 metros cuadrados, lo que permitirá que las familias de la zona dispongan de nuevos puntos de encuentro y ocio al aire libre.
El proyecto contempla también la plantación de 640 árboles, acompañada de la conservación de cerca del 90 % de las palmeras situadas en la mediana. De esta forma, se combina la creación de nueva arboleda con el mantenimiento del arbolado ya presente, lo que refuerza la imagen de gran avenida arbolada.
Movilidad sostenible y servicios renovados
Además del espacio peatonal y las zonas verdes, la reurbanización ha incluido un nuevo carril bici segregado y bidireccional de 2,4 kilómetros de longitud, que recorre todo el eje Giorgeta–Pérez Galdós. Esta infraestructura ciclista pretende mejorar la seguridad de los usuarios de bicicleta y ofrecer una alternativa real al uso del vehículo privado en estos barrios.
Para reforzar el transporte público, el proyecto ha incorporado 15 nuevas paradas de autobús y 26 pasos de peatones, con el objetivo de facilitar los cruces y mejorar la accesibilidad a ambos lados de la avenida. Estas medidas buscan favorecer los desplazamientos a pie y en bus, especialmente relevantes con la vuelta al cole y la mayor actividad diaria en la zona.
Las obras han incluido también la renovación integral del alumbrado público, con la instalación de 265 luminarias nuevas, así como la actualización completa de la red de semáforos y del alcantarillado. Se ha colocado, además, un total de 54.000 metros cuadrados de asfalto fonoabsorbente, que reduce tanto el ruido como las emisiones asociadas al tráfico rodado.
Juan Giner ha recordado que ‘nos comprometimos a que la avenida estuviera abierta al tráfico para la vuelta al cole y hoy cumplimos esa palabra’. El concejal ha destacado que ‘Giorgeta–Pérez Galdós se está convirtiendo en una gran avenida más verde, más accesible y más amable para los vecinos‘.




