El Mercat de Rojas Clemente de València ha culminado una nueva fase de su renovación con la finalización de las obras destinadas a mejorar la eficiencia energética, la climatización y la seguridad del edificio. Esta última actuación ha supuesto una inversión de 707.280,88 euros y se suma a las intervenciones realizadas durante los últimos tres años, que elevan el desembolso municipal por encima del millón de euros.
La alcaldesa de València, María José Catalá, ha visitado este jueves las instalaciones del mercado, situado en el barrio del Botànic. Durante el recorrido ha recordado la situación en la que se encontraba el inmueble antes de las actuaciones. Rojas Clemente «era un mercado apuntalado, tenía muchísimos problemas estructurales y estaba dejándose morir», ha afirmado.
Catalá ha explicado que el Ayuntamiento ha realizado «una inversión muy importante en los últimos tres años, más de un millón de euros». La intervención que ahora concluye incluye la renovación de todos los aparatos de aire acondicionado, mejoras en eficiencia energética, nuevas medidas de evacuación ante incendios y la renovación del alumbrado.
Las obras han permitido sustituir la climatización centralizada e incorporar nuevos equipos con recuperación de calor y renovación de aire. También se ha instalado iluminación LED con sistemas de control y ventilación mecánica en el sótano.
La actuación alcanza igualmente a la instalación eléctrica de baja tensión y a la protección contra incendios. El mercado dispone ahora de nuevas bocas de incendio equipadas, extintores, sistemas de detección y alarma y un equipo específico de bombeo.
Además, los trabajos han incluido la adecuación del espacio destinado a este equipo, un cerramiento en el límite con el Centro de Ocupación y Formación y diferentes reparaciones e impermeabilizaciones en la cubierta.
La nueva climatización busca mantener unas condiciones más adecuadas de temperatura, ventilación y humedad dentro del edificio. El sistema pretende mejorar especialmente el confort durante los periodos de temperaturas más altas tanto para los comerciantes y trabajadores como para los clientes.
«Con esta actuación modernizamos un mercado de referencia y cuidamos mejor de las personas que trabajan y compran cada día en él. Apostamos por instalaciones más eficientes, seguras y confortables, que contribuyen a mantener vivos nuestros mercados municipales», ha señalado Catalá.
El Mercat de Rojas Clemente abrió sus puertas en 1963 y cuenta con una superficie construida de 2.476 metros cuadrados. De ellos, 942 corresponden a la zona comercial destinada a la venta al público.
El edificio se distribuye entre sótano, planta baja y primera planta. Las cámaras frigoríficas y los almacenes se encuentran en el sótano, mientras que la administración ocupa parte de la primera planta. Su situación en el Botànic y sus conexiones mediante transporte público favorecen una intensa actividad comercial diaria.
Uno de los principales objetivos técnicos de la reforma pasa por reducir el consumo del inmueble. El proyecto prevé que el mercado mejore su calificación energética desde la letra E hasta la C.
Las estimaciones sitúan el consumo energético en 135,10 kWh/m² al año, frente a los 207 kWh/m² anteriores. Las emisiones asociadas también bajarían desde los 52 hasta los 22,90 kilogramos de CO₂/m² al año. La certificación energética definitiva se realizará una vez terminadas todas las instalaciones.
El Ayuntamiento ha coordinado las obras con el Servicio de Comercio y Mercados para reducir las molestias y mantener, en la medida de lo posible, la actividad cotidiana de Rojas Clemente durante los trabajos.










