Las playas del sur de València, desde Pinedo hasta El Perellonet, han registrado desde esta madrugada la llegada de restos carbonizados arrastrados por el mar, que el Ayuntamiento ha empezado a retirar de manera intensiva tras confirmar en laboratorio su origen quemado.
Según ha informado el consistorio, los peones de limpieza de playas del servicio de Residuos Sólidos y Limpieza de València han detectado desde primera hora unos fragmentos negros en la orilla de estas playas del litoral sur. El hallazgo se ha producido de forma simultánea en varios puntos, lo que ha llevado a activar un dispositivo específico.
Los restos se encuentran dentro del agua y llegan a la arena con el movimiento de las olas, que los depositan sobre todo en la franja de arena mojada. Esta situación ha obligado a los servicios municipales a intensificar la vigilancia y las tareas de limpieza en la zona afectada para evitar acumulaciones.
Análisis en el Laboratorio Municipal
Tras la detección de estos materiales, el personal municipal ha recogido distintas muestras y las ha remitido al Laboratorio Municipal. Allí se ha concluido que se trata de restos carbonizados, es decir, materiales que han sufrido combustión previa.
Además del análisis inicial, los equipos municipales han retirado nuevas muestras para un estudio posterior más detallado. El objetivo es confirmar la composición exacta de estos residuos y disponer de más información técnica sobre su procedencia y características.
Los técnicos consideran que estos fragmentos negros procederían de incendios forestales próximos y que habrían llegado a la costa arrastrados por corrientes marinas. Según la valoración trasladada al Ayuntamiento, los restos se habrían desprendido en zonas cercanas a los focos de los incendios y, posteriormente, el mar los habría desplazado hasta el litoral sur de València.
Ante esta situación, el consistorio ha anunciado que va a retirar los restos que sigan apareciendo en las playas afectadas. Para ello, el personal de limpieza mantiene un dispositivo activo que combina la recogida manual con el uso de maquinaria cuando resulta posible. El objetivo es mantener la arena en condiciones seguras y preservar la imagen y el uso turístico de estas playas en pleno verano.
El Ayuntamiento ha insistido en la importancia de la detección temprana realizada por los peones de limpieza, ya que ha permitido activar con rapidez tanto los análisis de laboratorio como la retirada de los residuos carbonizados. Mientras se completan los estudios, los servicios municipales mantienen la vigilancia del litoral para localizar cualquier nueva acumulación que pueda llegar a la costa en las próximas horas o días.







