València convertirá en una rotonda circular el cruce de Blasco Ibáñez y Cardenal Benlloch

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El Ayuntamiento aprueba una reforma de 973.082 euros en una intersección que registró 153 accidentes entre 2019 y 2023

El Ayuntamiento de València ha aprobado el proyecto para remodelar la intersección de las avenidas de Blasco Ibáñez y Cardenal Benlloch. La actuación transformará la actual rotonda partida en una glorieta circular con el objetivo de mejorar la seguridad vial y ordenar los diferentes flujos de circulación.

El proyecto cuenta con un presupuesto base de licitación de 973.082,87 euros, IVA incluido. El plazo previsto para ejecutar las obras será de seis meses desde el inicio de los trabajos. La intervención afecta al entorno de los barrios de l’Amistat, la Bega Baixa, Mestalla y Ciutat Universitària.

La remodelación responde a los problemas detectados en la auditoría municipal de seguridad vial de los cruces con mayor siniestralidad. El estudio identificó dificultades relacionadas con los giros a la izquierda, las velocidades elevadas en el acceso a la calle Clariano y la visibilidad de algunos pasos de peatones. También señaló conflictos entre diferentes trayectorias y los itinerarios ciclistas. El Ayuntamiento de València ya planteó en 2024 la reconfiguración de esta rotonda dentro de las medidas derivadas de esta auditoría.

153 accidentes registrados en cinco años

La intersección acumuló 153 accidentes entre 2019 y 2023. De ellos, 79 fueron accidentes con víctimas y otros 74 provocaron daños materiales. Estas cifras han llevado al Ayuntamiento a plantear una reorganización destinada a reducir los conflictos entre trayectorias y hacer más clara la circulación.

Blasco Ibáñez es además una de las principales arterias de València. En dirección norte conecta con la V-21, uno de los accesos a la ciudad y enlace con la AP-7. La auditoría municipal sitúa su intensidad media diaria en 37.919 vehículos durante 2023.

La complejidad del punto también viene determinada por la convivencia de numerosos tipos de desplazamientos. Por esta intersección circulan vehículos privados y transporte público, además de peatones, bicicletas y vehículos de movilidad personal.

El Ayuntamiento ya ha desarrollado otras medidas de seguridad vial en distintos puntos de València a partir de las conclusiones de la misma auditoría, entre ellos el propio cruce de Cardenal Benlloch con Blasco Ibáñez.

Una nueva glorieta circular y cambios en las vías de servicio

El elemento central del proyecto será la transformación de la actual glorieta partida en una rotonda circular. El nuevo diseño busca ordenar y canalizar los movimientos de los vehículos, además de proporcionar mayor continuidad a los recorridos peatonales y ciclistas.

La actuación reorganizará también las vías de servicio y los espacios laterales. En concreto, incorporará dos tramos configurados como callejón sin salida en las zonas noroeste y sureste de la intersección. El objetivo es limitar el tráfico de paso, ordenar los accesos locales y reducir la intensidad de la circulación en estos espacios.

También se reorganizará la bolsa de aparcamiento situada entre Blasco Ibáñez y la calle Polo y Peyrolón. A ello se sumará la mejora del recorrido peatonal entre Poeta Artola y Daoíz y Velarde, relacionado con el acceso a las paradas de la EMT y la continuidad de los desplazamientos a pie por la zona.

La reforma no se limitará a modificar la circulación. El proyecto contempla actuaciones sobre pavimentación, señalización, semáforos, drenaje y alumbrado público, además de jardinería, riego, mobiliario urbano y los servicios existentes.

Las zonas ajardinadas y el anillo interior de la nueva glorieta también recibirán un tratamiento específico. Con esta intervención, el Ayuntamiento pretende integrar la nueva configuración de la intersección en el paisaje urbano mientras ejecuta una reforma concebida principalmente para reducir los conflictos y mejorar la seguridad de sus usuarios.