El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha descartado un adelanto electoral y ha defendido su intención de agotar la legislatura. El jefe del Ejecutivo ha asegurado que no puede convocar elecciones por “interés partidista” y ha situado su decisión en el marco del interés general, la estabilidad política y la necesidad de mantener respuestas eficaces ante el contexto internacional.
Sánchez ha respondido así durante su comparecencia en Roma, tras reunirse con el papa León XIV, en una intervención marcada también por la investigación judicial que afecta al entorno socialista y por el requerimiento de documentación de la Guardia Civil en la sede del PSOE en Ferraz.
El presidente ha explicado que algunos compañeros le piden adelantar las elecciones porque, según ha señalado, creen que podría obtener una mayoría parlamentaria más cómoda. Sin embargo, ha rechazado esa posibilidad y ha defendido que la convocatoria electoral debe responder al interés de la ciudadanía, no al cálculo de partido.
El argumento de la estabilidad
Sánchez ha vinculado su decisión con la situación internacional actual, marcada por guerras y crisis que, según ha señalado, requieren respuestas “eficaces” y “equitativas” desde la Administración central. En ese contexto, ha defendido que la estabilidad permite consolidar políticas públicas y mantener el rumbo del Gobierno.
El jefe del Ejecutivo también ha sostenido que la estabilidad no es un fin en sí mismo, pero sí un instrumento para sostener el desempeño económico y social del país. Por ello, ha insistido en que su objetivo sigue siendo culminar la legislatura y celebrar las elecciones cuando correspondan.
La comparecencia se ha producido en plena presión política sobre el Gobierno. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha vuelto a pedir a los socios parlamentarios de Sánchez que retiren su apoyo al Ejecutivo, mientras desde otros grupos se cuestiona la continuidad de la legislatura.
Colaboración con la justicia
Durante la intervención, Sánchez también se ha referido al requerimiento de documentación practicado por la Guardia Civil en la sede del PSOE. El presidente ha subrayado que, según la información de la que disponía, no se trataba de un registro, sino de un requerimiento, y ha garantizado la colaboración del partido con la justicia.
Además, ha reiterado su apoyo al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y ha defendido el respeto a la presunción de inocencia. Sánchez ha afirmado que no ve motivos para cambiar su posición tras conocer el auto y las informaciones difundidas sobre el sumario.
El presidente ha añadido que el PSOE actuará con contundencia si aparecen comportamientos irregulares, pero ha insistido en que el partido mantiene una posición de colaboración con las actuaciones judiciales.


