Cinco asociaciones vecinales de los barrios marítimos de València han convocado un ‘sopar a la fresca’ masivo este sábado por la noche, junto al IES Isabel de Villena, para protestar contra la mercantilización del espacio público y reivindicar el derecho de los residentes a ‘ser y estar’ en su ciudad frente al auge de la masificación turística.
La cita, prevista para las 21.00 horas, reúne a las asociaciones de vecinos de Malva-rosa, Cabanyal, Natzaret, Grau-Port i L’Illa Perduda. Bajo el lema ‘Volem sopar a la fresca’, estas entidades han llamado a ocupar de forma pacífica el entorno del paseo marítimo con mesas y sillas como gesto simbólico de pertenencia a los barrios del Marítim.
Según explican en su convocatoria, el objetivo principal es ‘apelar al sentimiento de pertenencia de los vecinos a los barrios marítimos’ y defender que ‘la playa y los barrios siguen siendo de los vecinos’. Consideran que las últimas decisiones sobre el uso del paseo y de la fachada marítima se han orientado cada vez más hacia intereses turísticos y comerciales.
Llamamiento a llenar el paseo del Marítim
En sus mensajes difundidos en redes sociales, las asociaciones animan a la ciudadanía a traer sillas, mesas y carteles ‘para expresar las ideas ante la intención de acotar espacios en el paseo’. Con este formato de cena al aire libre pretenden visibilizar que los espacios comunes no son solo un recurso económico, sino también un lugar cotidiano de encuentro vecinal.
La asociación vecinal de la Malva-rosa ha reclamado una participación amplia y ha urgido a mantener la presencia vecinal en la playa. ‘Ahora más que nunca, venid a la playa a ser y estar en nuestra ciudad, antes de que nos la quiten’, ha advertido, subrayando su preocupación por perder usos tradicionales del barrio.
Por su parte, los colectivos de Cabanyal-Canyamelar han recordado que la playa, el paseo y los barrios ‘siguen siendo de los vecinos y vecinas que los habitan’. Además, han señalado que no están dispuestos a que ‘nadie’ les acote su ciudad, en referencia a posibles limitaciones de uso o reservas de espacio ligadas a actividades turísticas.
Las cinco asociaciones han coincidido en denunciar el impacto de la transformación urbanística reciente. ‘En un momento en el que nuestros barrios se llenan de obras para convertir bajos y edificios enteros en alojamientos turísticos, reivindicamos una cosa tan sencilla como importante: ser y estar en nuestra ciudad’, han manifestado en su comunicado conjunto.
A través de este ‘sopar a la fresca’, los colectivos del Marítim quieren trasladar que, a su juicio, el aumento de alojamientos turísticos y la presión sobre el litoral están modificando la vida diaria en Malva-rosa, Cabanyal, Natzaret, Grau-Port i L’Illa Perduda. Por ello, insisten en la necesidad de que las administraciones tengan en cuenta a los residentes a la hora de regular el uso de playas, paseos y barrios del frente marítimo de València.


