El objetivo es minimizar sus efectos en salud, y para ello, utilizarán métodos de toxicología computacional y realizarán dos estudios clínicos a nivel europeo
Su construcción durará en torno a un año y supondrá una inversión de 50 millones, incluyendo la maquinaria donada por Amancio Ortega para atender a cerca de 300 pacientes al año