El interior de la provincia de Valencia ha soportado este jueves un intenso episodio de calor, con temperaturas máximas que han superado los 38 grados en varios municipios, en una jornada en la que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado el aviso amarillo por valores de entre 36 y 38 grados en el interior norte.
Según los registros de la Associació Valenciana de Meteorologia (Avamet), la temperatura más alta se ha medido en Requena, donde el termómetro ha alcanzado los 38,7 grados. Se trata de un valor muy elevado para comienzos de septiembre, que se ha sumado a un ambiente seco y bochornoso en buena parte del interior valenciano.
Los datos de Avamet también han reflejado máximas muy similares en otros municipios del interior. En Casas Bajas el mercurio ha subido hasta los 37,8 grados, en Ademuz se han registrado 37,7, en Teresa de Cofrentes 37,6 y en Castielfabib 37,5 grados. Estas cifras muestran que el calor se ha extendido por toda la franja interior, con pocas diferencias entre comarcas.
La Aemet, por su parte, ha confirmado el episodio de calor intenso con sus propias estaciones oficiales. El organismo ha registrado una máxima de 38,3 grados en Ademuz y de 38 grados en Jalance, también en el interior de la provincia de Valencia. Son valores que encajan dentro del rango previsto en el aviso amarillo, que indica riesgo bajo pero advierte de temperaturas anómalas para la época.
Tras estos dos puntos más cálidos, la red de Aemet ha situado las siguientes máximas destacadas en Utiel, donde los termómetros han llegado a 36,7 grados, y en Carcaixent, con 35,7 grados. En estas localidades, aunque no se ha alcanzado el umbral de 38 grados, el ambiente ha sido igualmente muy caluroso durante las horas centrales del día.
Calor más moderado en las capitales
En contraste con el interior, las capitales de provincia de la Comunitat Valenciana han registrado temperaturas más suaves, aunque también veraniegas. En Castellón la máxima se ha quedado en 32 grados, mientras que en València ciudad el termómetro no ha pasado de 31,3 grados.
En Alicante, la estación principal ha marcado una máxima de 32,1 grados. Estas cifras, aunque claramente más bajas que en el interior, han mantenido la sensación de calor en las zonas costeras, sobre todo por la humedad. La diferencia entre el litoral y el interior ha sido notable, con hasta seis o siete grados menos junto al mar.
El contraste entre las comarcas interiores y las áreas litorales ha evidenciado la influencia de la brisa marítima, que ha moderado el calor en ciudades como València, Castellón o Alicante. En cambio, en puntos como Requena, Ademuz o Jalance el ambiente ha sido mucho más sofocante, con máximas propias de un episodio de calor significativo al final del verano.
Las previsiones de Aemet para esta jornada ya contemplaban este repunte térmico en el interior norte de Valencia, motivo por el que se ha decretado el aviso amarillo. Este nivel de alerta implica la posibilidad de que el calor afecte a población sensible, como personas mayores, niños o quienes trabajan al aire libre, por lo que se recomienda extremar la hidratación y evitar la exposición prolongada al sol en las horas de mayor radiación.


