El Consell ha detallado en la Universitat Jaume I su estrategia para reforzar el sistema universitario valenciano, con más becas, matrículas congeladas y gratuidad para quienes aprueben todas las asignaturas del primer curso.
El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha explicado estas líneas de actuación durante la toma de posesión del nuevo rector de la Universitat Jaume I (UJI), Jesús Lancis, en Castellón de la Plana. Allí ha remarcado que la Ley de Ciencia y el Plan 2030 han sido los ejes de la política autonómica reciente para reforzar la universidad y la investigación.
Según ha indicado, el Gobierno valenciano trabaja en una Ley de Ciencia que ‘ordene, simplifique y dote de estabilidad al sistema investigador universitario’. Esta norma ha buscado ofrecer un marco común para los distintos agentes implicados y reducir la fragmentación normativa que afectaba a los proyectos científicos.
Además, el Plan 2030 pretende alinear ‘talento, infraestructuras, transferencia de conocimiento y sectores estratégicos’. Con este enfoque, la Generalitat ha querido conectar mejor las capacidades de las universidades con las necesidades de la economía y de la sociedad valenciana.
Pérez Llorca ha subrayado que la Generalitat impulsa programas específicos para atraer y retener talento investigador. Entre ellos ha situado iniciativas dirigidas a que los jóvenes investigadores puedan consolidar su carrera en las universidades valencianas y no tengan que marcharse al extranjero.
El president también ha destacado las inversiones en infraestructuras científico-tecnológicas. Estas actuaciones han incluido la mejora de laboratorios, equipamientos de alta tecnología y espacios dedicados a la innovación y a la transferencia de conocimiento.
Estabilidad del sistema universitario
En su intervención, Pérez Llorca ha reconocido que la planificación universitaria ha estado condicionada durante años por la incertidumbre. Ha aludido a cambios frecuentes de normas, a la falta de una hoja de ruta clara y a presupuestos poco previsibles para las universidades.
Frente a ese escenario, ha asegurado que su Ejecutivo ha sentado ‘los cimientos de un marco estable, evaluable y a largo plazo’. Esa estabilidad, ha remarcado, debe permitir a las universidades planificar sus grados, másteres y proyectos de investigación con mayor seguridad.
En este contexto, ha defendido el papel de la Generalitat como agente activo en una estrategia que sitúa la ciencia, la innovación y el talento en el centro de las políticas públicas. Ha insistido en que el sistema universitario y científico no puede quedar al margen de las decisiones económicas y sociales.
Becas, matrículas y cultura del esfuerzo
En el ámbito educativo, el president ha puesto el foco en el refuerzo del sistema de becas. El objetivo es que ‘ningún estudiante tenga que abandonar sus estudios por motivos económicos’ y que el acceso a la universidad dependa del esfuerzo y no de la renta familiar.
Entre las medidas destacadas ha citado las becas GV-Talent, dirigidas a apoyar el rendimiento académico y a facilitar la continuidad de los estudios. También ha mencionado la recuperación de los premios a la excelencia académica, que reconocen a los mejores expedientes.
Pérez Llorca ha recordado la congelación de los precios de las matrículas universitarias. Esta decisión ha buscado aliviar la carga económica de las familias en un contexto de aumento del coste de la vida.
Además, ha anunciado la puesta en marcha de la gratuidad de la matrícula para los estudiantes que aprueben todas las asignaturas del primer curso. Con esta medida se pretende incentivar el estudio continuado y reducir el abandono en los primeros años de universidad.
‘Creo firmemente que hay que recuperar la cultura del esfuerzo‘, ha afirmado el president. Ha vinculado esa idea al reconocimiento del rendimiento académico a través de becas, premios e incentivos en las tasas universitarias.
Ciencia, universidad y desarrollo
Pérez Llorca ha enmarcado estas actuaciones en una estrategia más amplia de colaboración entre universidades, administración, empresas y sociedad civil. A su juicio, el conocimiento generado en las aulas y en los laboratorios debe traducirse en innovación, empleo y desarrollo económico.
En esa línea, ha defendido que la relación entre la universidad y el tejido productivo resulta clave para impulsar nuevos sectores y mejorar la competitividad de las empresas. También ha señalado que esta cooperación debe favorecer la transferencia de resultados de investigación a la sociedad.
El president ha subrayado que la Universitat Jaume I es un ‘actor clave para la economía de Castellón’. Ha destacado su peso en la formación de profesionales, en la investigación aplicada y en el apoyo a sectores como la industria y los servicios avanzados.
Según ha indicado, la UJI contribuye a la transformación del modelo productivo hacia una mayor sostenibilidad, digitalización e internacionalización. Esta orientación, ha señalado, encaja con los objetivos del Plan 2030 y con la apuesta de la Generalitat por un crecimiento basado en el conocimiento.
Con este conjunto de medidas, el Consell ha querido reforzar el papel de las universidades valencianas como motor de progreso social y económico, y ofrecer mayor seguridad al alumnado que inicia sus estudios superiores.


