El Valencia Basket recibirá este jueves al Maccabi de Tel Aviv en el Roig Arena con la obligación de reaccionar en la Euroliga, después de la dura derrota sufrida ante el Olympiacos, en la que ha dejado escapar una ventaja de 28 puntos, y su capitán Josep Puerto ha reclamado al equipo que sea fiel a su estilo y que crea en su juego durante los 40 minutos.
Puerto ha recordado que, frente al Olympiacos, el Valencia Basket ha mostrado dos caras muy distintas en un mismo partido. La primera parte ha reflejado la identidad que el equipo trabaja en los entrenamientos, mientras que tras el descanso el ritmo ha caído y el conjunto griego ha terminado remontando.
‘Ayer fue muy evidente cómo queremos jugar y cómo estamos entrenados para jugar en la primera parte, y cómo no, en la segunda. Entonces, como dice Xavi (Albert), hay que ser fiel a nuestro estilo y creer en los 40 minutos’, ha señalado el capitán taronja.
El alero internacional español ha insistido en la importancia de la respuesta del vestuario, tanto en el plano físico como en el mental, en una competición tan exigente como la Euroliga, donde los partidos se encadenan sin apenas descanso.
‘Tanto la recuperación física como la mental son importantes. Obviamente a nadie le gusta perder, pero en la Euroliga es así, tenemos un partido ya, y hay que recuperarse tanto físicamente como anímicamente para otro partido muy duro’, ha remarcado.
Puerto ha explicado que la plantilla sabe cuál es la forma de jugar que le funciona. Ha admitido que cuando el equipo se aleja de ese estilo sufre más, como se ha visto ante Olympiacos.
‘Al final estamos entrenados, sabemos cómo queremos jugar de una manera determinada. Cuando paramos de jugar de esa forma, obviamente nos cuesta más’, ha añadido.
Un Maccabi físico y peligroso
Mirando ya al rival, Puerto ha descrito al Maccabi de Tel Aviv como un equipo agresivo en defensa y con un alto nivel físico, un perfil muy habitual en la Euroliga y que obliga al Valencia Basket a estar concentrado desde el salto inicial.
Sobre el conjunto israelí ha apuntado que ‘es un equipo que mete muchas manos, bastante físico, y al final todos los equipos en la Euroliga son peligrosos, hay que salir con una buena mentalidad e intentar hacer el mejor partido posible’ este jueves.
El encuentro llega apenas unos días después del golpe anímico que ha supuesto para el Valencia Basket la derrota ante Olympiacos, que ha pasado de ir 28 puntos abajo a llevarse el triunfo en la segunda parte.
Ese desenlace ha obligado al cuerpo técnico y a la plantilla a hacer una autocrítica rápida, pero también a centrarse en la siguiente cita europea para no alargar el bajón anímico más de lo necesario.
El mensaje de Xavi Albert
En la misma línea que su capitán se ha expresado el técnico Xavi Albert, que tras el partido ante el Olympiacos ha subrayado la necesidad de aprender de lo sucedido sin quedarse anclado en la derrota.
El entrenador ha explicado que el equipo debe extraer conclusiones útiles del encuentro, especialmente de la buena primera mitad, y utilizarlas para reforzar la construcción del grupo en este inicio de temporada.
‘Solo queda recuperarse y pensar en el partido de Maccabi. Sacar la lección positiva y refrendar todo lo que hemos visto en la primera parte y que esta derrota, que ahora nos haga daño, pero que nos sirve para construir y crear este equipo que queremos crear con la mentalidad que lo queremos crear’, ha indicado Albert.
El técnico ha recordado que la Euroliga no solo exige a nivel físico, por la acumulación de viajes y partidos, sino también en el aspecto anímico. Cada parcial, cada racha y cada serie de encuentros puede cambiar sensaciones en muy poco tiempo.
‘Esta competición, la Euroliga, y esta dinámica de partidos, es muy anímica. El deporte en sí, no solo dentro desde un mismo partido, es muy anímico también a lo largo de una temporada. Necesitamos no pensar más allá de lo que tenemos delante de los ojos, de la siguiente posesión’, ha concluido.
El duelo ante el Maccabi en el Roig Arena se presenta así como una prueba inmediata para comprobar la reacción del Valencia Basket tras el batacazo frente al Olympiacos, con el foco puesto en recuperar su identidad de juego durante los 40 minutos y en ofrecer una respuesta sólida ante su afición.

