El Carme explora el poder de la voz y el barroco con el videoarte de Joan Morey

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El Centre del Carme exhibe hasta el 22 de noviembre la obra de videoarte de Joan Morey sobre la voz, la imaginería barroca y las formas de comunicación actuales, fruto de la I Convocatoria Nacional de Videoarte LA MULTIKANAL.

El Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC) ha abierto en València la exposición ‘ANTONIO, JESÚS, MAGDALENA, MARÍA, NICOLÁS, TERESA‘, del videocreador mallorquín Joan Morey, una propuesta que ha conectado el poder de la voz con la imaginería barroca y las formas de comunicación actuales y que puede visitarse en la Sala Contrafuertes hasta el 22 de noviembre.

La muestra es el proyecto seleccionado en la I Convocatoria Nacional de Videoarte LA MULTIKANAL. Esta iniciativa la han impulsado la revista de artes visuales y cultura contemporánea MAKMA y la Asociación de Profesionales para la Acción Cultural Contemporánea (APACC), con el apoyo del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana (CMCV).

Morey ha presentado un ensayo audiovisual que ha investigado los vínculos entre la escultura barroca, la escucha y las nuevas tecnologías. Según ha informado la Generalitat en un comunicado, se trata de una investigación centrada en las relaciones entre la imaginería religiosa barroca, el poder de la voz y los modos de comunicarse en la actualidad.

La exposición se ha dado a conocer en el CCCC con la participación del director gerente del Consorci de Museus, Nicolás Bugeda, el propio Joan Morey y el director de MAKMA, Salva Torres. La presencia institucional ha subrayado la relevancia del proyecto dentro de la programación de arte contemporáneo en València.

Bugeda ha defendido la necesidad de respaldar a los artistas visuales desde varios frentes. En sus palabras, es importante no solo impulsar iniciativas propias, sino también ‘escuchar y respaldar los proyectos que surgen del propio sector artístico valenciano, como en este caso, a partir de la propuesta de MAKMA’.

El responsable del Consorci de Museus ha destacado además el carácter innovador de LA MULTIKANAL. Ha señalado que esta convocatoria, ‘pionera en España’, ‘sitúa a València en relación con el contexto del arte en nuestro país y de los nuevos lenguajes de la contemporaneidad’.

Bugeda ha explicado que la pieza de Morey reivindica ‘la libertad de comunicación hacia el exterior, hacia los demás, pero también hacia nosotros mismos. De ahí esa mirada hacia la iconografía clásica, hacia el misticismo como forma de volver la mirada hacia nuestro interior’. De este modo, ha vinculado el contenido de la obra con una reflexión sobre la subjetividad y la experiencia íntima del espectador.

Diálogo entre barroco y presente

La propuesta de Joan Morey se ha situado en un contexto marcado por las nuevas tecnologías de mediación, los conflictos globales y los debates sobre quién puede hablar y ser escuchado. En este escenario, el proyecto ha puesto en diálogo el patrimonio histórico con la experiencia contemporánea.

Para ello, el artista ha trabajado con un conjunto de esculturas barrocas de carácter religioso. Estas piezas se han combinado con procedimientos audiovisuales experimentales desarrollados por José Val del Omar para su película ‘Fuego en Castilla’ (1958–1960). La obra se plantea así como un ‘ensayo audiovisual para una voz ausente‘.

El punto de partida son figuras religiosas convertidas en dispositivos de comunicación. A partir de ellas, la pieza reflexiona sobre los mecanismos que atribuyen autoridad, legitimidad y capacidad de representación a determinados cuerpos y discursos. La pregunta sobre quién puede hablar se traslada al espacio expositivo mediante imagen y sonido.

A través de la performance y del lenguaje audiovisual, Morey ha trasladado las posiciones y gestos de las esculturas clásicas al cuerpo de los intérpretes. Estos cuerpos se sitúan en el umbral del habla, en un punto intermedio entre el silencio y la emisión de la voz.

En este marco, la voz se convierte en una construcción tecnológica y narrativa. Pero también se abre como un espacio de negociación entre presencia, representación y agencia. La obra invita a pensar cómo se construyen hoy los discursos y quién los sostiene.

En la sala, la pieza se presenta como un díptico de vídeo formado por cuatro escenas interconectadas. En cada una de ellas, los protagonistas encarnan esculturas religiosas mediante ejercicios de control, memoria corporal y resistencia física.

Los intérpretes reproducen las posiciones y gestos fijados en las imágenes hasta el agotamiento. De este modo, el esfuerzo físico pone en evidencia el peso simbólico de esas figuras y su carga histórica.

Las esculturas escogidas para el proyecto proceden del Museo Nacional de Escultura de Valladolid. Se corresponden con las representaciones de San Antonio Abad, San Nicolás de Tolentino, Magdalena penitente, María Egipcíaca, Cristo yacente y Santa Teresa de Jesús.

Con esta selección, la exposición de Joan Morey en el Centre del Carme ha propuesto una mirada contemporánea sobre la tradición barroca y sobre la voz como herramienta de poder, expresión y resistencia en las formas de comunicación actuales.