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lunes, marzo 9, 2026

Potries aspira a ser Capital Europea de la Cultura 2031 para reivindicar el mundo rural

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El municipio valenciano, con apenas 1.135 habitantes, defenderá su candidatura el 11 de marzo frente a grandes ciudades y propone dar visibilidad a la cultura y memoria de los pueblos

El pequeño municipio valenciano de Potries, en la comarca de La Safor, ultima estos días la propuesta con la que aspira a convertirse en Capital Europea de la Cultura en 2031. Con 1.135 habitantes, el pueblo defenderá su candidatura el próximo 11 de marzo en el Ministerio de Cultura, donde competirá con ciudades como Burgos, Cáceres, Granada, Jerez de la Frontera, Las Palmas de Gran Canaria, Oviedo, Palma y Toledo.

El proyecto pretende reivindicar el papel del mundo rural en la cultura europea y demostrar que también desde municipios pequeños se puede ofrecer una programación cultural de calidad. Su alcalde, Sergi Vidal, sostiene que la candidatura no pretende plantear una rivalidad con las grandes ciudades, sino abrir un debate sobre la igualdad de acceso a la cultura. Según afirma, «no lo vemos como un enfrentamiento de ‘David contra Goliat’, una confrontación entre pueblos y ciudades, sino como una oportunidad para reivindicar que los derechos culturales son de todos y que los grandes y los pequeños merecen las mismas oportunidades».

La candidatura cuenta con el respaldo de instituciones valencianas como la Generalitat, la Diputación de Valencia, el Consell Valencià de Cultura y las cinco universidades públicas valencianas, que han mostrado su apoyo al proyecto impulsado desde el municipio.

Potries opta a la candidatura de Capital Europea de la Cultura 2031. En la imagen un taller de cerámica en Potries. EFE/ Natxo Francés

Una apuesta cultural que supera la media nacional

La estrategia cultural de Potries no parte de cero. El municipio ya fue designado capital cultural valenciana en 2018 y 2019, una etapa que impulsó diversas iniciativas culturales y patrimoniales. Vidal, que antes de ser alcalde fue concejal de Cultura y Patrimonio, asegura que el proyecto actual se basa en ese trabajo previo y en la participación vecinal.

Según un estudio de la Universitat de València, el Ayuntamiento destina el 18,7 % de su presupuesto municipal a políticas culturales, muy por encima de la media nacional y provincial, situada en torno al 6 %, y también por encima de la media de municipios de menos de 5.000 habitantes, que ronda el 8 %.

El alcalde explica que la cultura se ha convertido en un eje transversal de la gestión municipal, con impacto en ámbitos como el empleo, la vivienda, la lucha contra la despoblación o la protección del patrimonio natural. Entre los proyectos desarrollados destaca la recuperación de la antigua alfarería del último artesano del municipio, Ángel Domínguez, que se ha transformado en un museo integrado en la red cultural de la Generalitat.

También se ha impulsado una escuela de cerámica por la que pasan cada semana alrededor de un centenar de personas y que ya ha formado a una veintena de alumnos en este oficio artesanal.

En los últimos diez años, el municipio ha aumentado su población en 200 habitantes, lo que supone aproximadamente un 20 % de crecimiento. Durante ese tiempo también se han abierto nuevos proyectos vinculados al turismo y la cultura, como un alojamiento turístico, un restaurante de cocina de autor o el regreso de artesanos al municipio.

‘Orgull de pobles’, una candidatura basada en la participación

El proyecto que Potries presentará en el Ministerio se articula bajo el lema “Orgull de pobles” (“Orgullo de pueblos”). En su elaboración ha participado un Consejo de Capitalidad integrado por vecinos, artistas y profesionales de disciplinas como la escritura, la música, las artes escénicas, el paisajismo o el diseño.

Las propuestas se debaten en una asamblea ciudadana que busca implicar a la población local en el diseño de la candidatura. La iniciativa pone el foco en la memoria colectiva, los oficios tradicionales, la artesanía, la música popular y el paisaje como elementos culturales.

La ceramista Concha Arjona, que participa en el proyecto desde el taller ocupacional que recupera la tradición alfarera local, defiende que «somos pequeños en estructura pero muy grandes a la hora de aportar creatividad y propuestas culturales de mucha calidad».

Para el alcalde, la candidatura pretende también reivindicar el derecho de los habitantes de los pueblos a acceder a las mismas oportunidades culturales que las grandes ciudades. En ese sentido, recuerda que el 80 % del territorio europeo se considera rural y sostiene que el futuro cultural de Europa también pasa por estos territorios.


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