Los supermercados españoles acumulan 51 millones de euros en costes adicionales por la subida del precio del gasoil desde marzo. Así lo calcula ASEDAS, la asociación representativa del 75% de la distribución de alimentos en España. La cifra no ha dejado de crecer desde que comenzara la guerra en Oriente Medio. Ni siquiera la ayuda de 0,20 euros por litro que el Gobierno aplica a los transportistas ha logrado frenarla.
La distribución de alimentación está haciendo, nuevamente, un ejercicio de contención de precios para aliviar el gasto de las familias. El esfuerzo recae especialmente en los productos básicos: el azúcar, los huevos y el pan. Los precios de los alimentos presentan variaciones mensuales de cero, cercanas al cero y negativas, según el IPC de abril.
El IPC de los alimentos baja del 2,7 al 2,6 entre marzo y abril
Este comportamiento refleja una repercusión hacia la baja en la inflación alimentaria. Los supermercados y mayoristas mantienen los precios lo más bajos posible ante el incremento de costes a lo largo de la cadena de valor. La intensa competencia entre más de 200 operadores de distribución alimentaria disponibles en España es un factor clave que contribuye a contener los precios finales.


