El único paciente español con hantavirus ingresado en el hospital Gómez Ulla permanece estable y con una evolución favorable. Según el protocolo sanitario, seguirá en observación hasta completar su recuperación clínica, mientras sus 13 compañeros del buque Hondius continúan aislados pero sin presentar síntomas.
El hombre, de 70 años, está ingresado desde el pasado lunes en la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel, un dispositivo preparado para la atención de enfermedades infecciosas que requieren medidas muy estrictas de control. Su estancia en esta unidad especializada se mantendrá mientras sea necesario, de acuerdo con las pautas definidas en el protocolo de manejo del brote de hantavirus aprobado por la Comisión de Salud Pública.
Vigilancia a los contactos del paciente
Paralelamente, los otros 13 pasajeros vinculados al caso, que viajaban en el buque Hondius, continúan ingresados en el mismo hospital, en habitaciones individuales y bajo vigilancia estrecha. Aunque ninguno ha desarrollado síntomas, las autoridades sanitarias mantienen su cuarentena para descartar de manera rigurosa cualquier posible contagio.
El aislamiento para este grupo puede extenderse hasta un máximo de 42 días desde su inicio, un plazo que se ha fijado para cubrir el periodo de incubación y reducir al mínimo el riesgo de transmisión. Los primeros 28 días de este proceso se realizan en el propio hospital, con controles periódicos y seguimiento clínico. A partir de ese momento, y siempre que se cumplan las condiciones exigidas, se contempla la posibilidad de que el tramo final de la cuarentena pueda completarse en el domicilio.
Los 13 pasajeros serán sometidos a una nueva prueba PCR, previsiblemente el próximo lunes. Si este segundo test vuelve a ser negativo, el protocolo contempla una cierta flexibilización de las medidas: podrían recibir visitas con el equipo de protección individual adecuado y, en caso de que la organización del centro lo permita, desplazarse por determinadas zonas comunes de la planta. En todo momento deberían hacerlo con mascarilla FFP2, mantener una higiene de manos constante con gel hidroalcohólico y bajo supervisión del personal sanitario.
Si alguna de las pruebas PCR resultara positiva, esa persona pasaría a ser considerada caso confirmado, independientemente de si desarrolla síntomas o no. En ese escenario, se reforzarían de nuevo las medidas de aislamiento para evitar nuevas cadenas de contagio.
En una situación similar se encuentran dos mujeres residentes en Barcelona y Alicante que compartieron vuelo entre Johannesburgo y Países Bajos con una pasajera neerlandesa que posteriormente falleció. Estas dos personas, igual que el resto de contactos relacionados con este episodio, permanecen asintomáticas y bajo control sanitario, a la espera de completar el periodo de vigilancia establecido por las autoridades de salud pública.


