Una enfermera y otras profesionales del centro de salud de Villar del Arzobispo han sufrido una agresión verbal con amenazas mientras trabajaban, un incidente que ha obligado a las sanitarias a refugiarse en una consulta hasta la llegada de la Guardia Civil y que ha llevado al Sindicato de Enfermería SATSE a exigir más medidas de seguridad en la sanidad valenciana.
Según ha informado el sindicato, los hechos han tenido lugar el sábado 4 de julio, cuando un paciente ha accedido al centro de salud en un evidente estado de agitación. Desde su llegada, ha lanzado amenazas de autolesionarse y ha mostrado una actitud hostil tanto hacia los profesionales sanitarios como hacia los usuarios presentes en las instalaciones.
Durante el incidente, el individuo, según SATSE, ‘se dirigió de manera agresiva al personal del centro, profiriendo amenazas e insultos que generaron una situación de tensión, miedo e inseguridad entre las trabajadoras que se encontraban prestando asistencia sanitaria y provocó que tuvieran que refugiarse en una consulta hasta la llegada de la Guardia Civil‘. Esta reacción ha buscado proteger tanto a las trabajadoras como al resto de personas que se encontraban en el edificio.
Actuación de las profesionales afectadas
Las profesionales afectadas, de acuerdo con el relato del sindicato, ‘han actuado en todo momento con la máxima responsabilidad y profesionalidad, intentando gestionar una situación compleja y preservar tanto la seguridad del paciente como la del resto de usuarios y trabajadores presentes en las instalaciones’. SATSE ha destacado que las sanitarias han intentado contener al paciente y mantener la calma hasta que han recibido apoyo de las fuerzas de seguridad.
El Sindicato de Enfermería ha expresado su ‘más absoluta condena‘ ante cualquier tipo de violencia, ‘ya sea física o verbal, contra los profesionales sanitarios’, y ha subrayado que estas conductas ‘son inaceptables y no pueden formar parte de la realidad cotidiana de quienes desempeñan una labor esencial al servicio de la ciudadanía’. Para la organización, este nuevo episodio confirma que el problema de las agresiones en la sanidad continúa vigente.
SATSE ha reclamado a la Dirección del Departamento de salud de Arnau-Llíria, del que depende el centro de salud de Villar del Arzobispo, la convocatoria urgente del Comité de Seguridad y Salud Laboral. El objetivo es analizar esta agresión, revisar los protocolos actuales y estudiar nuevas medidas que refuercen la protección de las plantillas en los centros de salud del departamento.
Campaña Stop agresiones
El sindicato ha recordado que lleva años impulsando campañas informativas y de concienciación social y profesional para reducir al máximo las agresiones físicas y verbales a enfermeras y enfermeros. Estas iniciativas buscan que los usuarios entiendan que los profesionales sanitarios no son responsables de los problemas estructurales del sistema y que cualquier conflicto debe canalizarse por vías formales.
La última campaña activa, bajo el lema ‘Stop agresiones. Nada justifica una agresión’, advertía de que cada día se producen en España en torno a 55 agresiones a enfermeras y enfermeros. Esto supone, ha recalcado SATSE, más de 20.000 ataques al año solo a este colectivo profesional.
A raíz de este nuevo caso en Villar del Arzobispo, el sindicato ha reiterado su petición a la Conselleria de Sanidad para que adopte medidas eficaces que refuercen la seguridad en los centros de salud. Entre sus demandas, figuran garantizar la protección de los trabajadores, ofrecer apoyo psicológico y jurídico a las personas que sufran episodios de violencia y revisar los recursos de seguridad en los puntos más sensibles.
En este sentido, SATSE ha insistido en la necesidad de implantar un ‘botón del pánico‘, como ya existe en otras comunidades autónomas, que permita a los sanitarios ponerse en contacto directo y rápido con las fuerzas de seguridad del Estado en situaciones de riesgo. Esta herramienta, según el sindicato, podría acortar tiempos de respuesta y disuadir conductas violentas, especialmente en centros con pocos efectivos o en horarios de menor afluencia de personal.
‘Los profesionales sanitarios merecen desarrollar su labor en un entorno seguro y libre de amenazas. Ninguna agresión debe ser normalizada ni quedar sin respuesta’, ha afirmado la organización. SATSE considera que una respuesta firme de la Administración y de la justicia es clave para desincentivar nuevos ataques.
Apoyo y solidaridad con las trabajadoras afectadas
Por último, el sindicato ha mostrado ‘su apoyo y solidaridad con las trabajadoras afectadas’ y ha reiterado ‘su compromiso en la defensa de unas condiciones laborales seguras y dignas para todos los profesionales de la Sanidad’. SATSE ha insistido en que cada agresión tiene un impacto emocional y profesional que va más allá del momento concreto del incidente y que la prevención debe ser una prioridad en toda la red de centros de salud, tanto en la provincia de Valencia como en el resto del territorio autonómico.



