Cuarenta millones para blindar la sanidad vegetal y el campo valenciano en 2026

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La Generalitat ha reservado 40 millones de euros en 2026 para reforzar la sanidad vegetal y combatir plagas clave en la Comunitat Valenciana, con especial atención a los cultivos de cítricos, frutales y arrozales de l’Albufera.

La Generalitat ha reservado 40 millones de euros en 2026 para reforzar la sanidad vegetal en la Comunitat Valenciana, la mayor dotación hasta ahora para combatir plagas y enfermedades que amenazan los cultivos y para proteger la rentabilidad, la calidad y la competitividad del sector agrario valenciano.

El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha subrayado que reforzar la sanidad vegetal tiene un impacto directo sobre el bolsillo del agricultor. Según ha señalado, proteger los cultivos implica menos pérdidas por plagas y, por tanto, una mayor estabilidad de ingresos para las explotaciones agrícolas.

Barrachina ha defendido que cuidar la sanidad de los cultivos es también una cuestión de seguridad alimentaria. En este sentido, ha afirmado que mantener bajo control las principales enfermedades garantiza que los alimentos que llegan a los consumidores cumplen los estándares de calidad exigidos y conservan las características propias de los productos valencianos.

Principales plagas y cultivos en el punto de mira

La inversión anunciada permitirá intensificar las campañas de control y erradicación de algunas de las amenazas más graves para los campos valencianos. Entre ellas figuran la mosca de la fruta, que afecta especialmente a cítricos y frutales, el cotonet y los insectos vectores de la bacteria Xylella fastidiosa, que puede provocar graves daños en diversos cultivos leñosos.

Además, la Generalitat ha previsto reforzar la protección de los arrozales de l’Albufera. Este entorno agrario y ambientalmente sensible requiere un seguimiento constante para evitar que determinadas plagas y enfermedades reduzcan la producción y alteren el equilibrio del ecosistema ligado al arroz.

El plan también incluye una vigilancia específica frente al virus de la clorosis nervial amarilla de los cítricos, que representa una amenaza añadida para uno de los sectores más emblemáticos de la agricultura valenciana. Una detección temprana y un control riguroso permiten reducir la extensión de los focos y limitar el impacto sobre las plantaciones.

El conseller ha recordado que la prevención y el control fitosanitario son claves para reducir las pérdidas económicas y preservar el potencial productivo de los cultivos. Ha insistido en que, si las plagas se descontrolan, los agricultores pueden perder parte o incluso la totalidad de una campaña, con el consiguiente efecto sobre sus ingresos y sobre el suministro al mercado.

Estrategia basada en vigilancia, innovación y colaboración

Según ha explicado la Conselleria, la Generalitat mantiene una estrategia de sanidad vegetal basada en la vigilancia continua, la investigación, la innovación y la colaboración con el propio sector. Esta combinación busca detectar los problemas a tiempo, desarrollar soluciones eficaces y aplicarlas de forma coordinada en todo el territorio.

En la práctica, esta línea de trabajo implica campañas de seguimiento en campo, ensayos de nuevas herramientas de control y una comunicación constante con agricultores, cooperativas, organizaciones agrarias y centros de investigación. De este modo se pretende adaptar las medidas a cada cultivo y zona, aumentando la eficacia de las actuaciones.

Las actuaciones previstas persiguen también avanzar hacia una agricultura más sostenible. Para ello se apuesta por técnicas de control integrado, que combinan diferentes métodos para reducir el uso de productos fitosanitarios, así como por medidas preventivas que minimicen la aparición y expansión de plagas.

El Gobierno valenciano ha señalado que el objetivo es disponer de herramientas que permitan reducir el impacto de las plagas sobre el medio ambiente, al tiempo que se protege la producción agraria. Un mejor control sanitario puede traducirse, además, en productos con mayor calidad comercial y en una imagen más competitiva de la agricultura valenciana en los mercados nacionales e internacionales.

En conjunto, los 40 millones de euros previstos para 2026 buscan reforzar el escudo sanitario del campo valenciano. La Conselleria confía en que esta dotación permita consolidar las campañas ya en marcha y abrir nuevas líneas de actuación frente a las plagas emergentes, con un enfoque que combine rentabilidad, seguridad alimentaria y sostenibilidad ambiental.


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