Los CLER reclaman frenar los macroproyectos en zonas DANA que ponen en riesgo la huerta valenciana

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Los Comités Locales de Emergencia y Reconstrucción impulsan la campaña 'Salvem la vida' y reclaman paralizar los grandes desarrollos urbanísticos en zonas DANA hasta actualizar los planes de inundabilidad.

Los Comités Locales de Emergencia y Reconstrucción (CLER) han lanzado la campaña ‘Salvem la vida’ para exigir una moratoria inmediata de todos los macroproyectos urbanísticos en territorios DANA de la Comunitat Valenciana, al considerar que consolidan un modelo de reconstrucción que está destruyendo miles de metros cuadrados de huerta y aumenta el riesgo de inundaciones.

La iniciativa se ha presentado junto a l’Associació de Víctimes Mortals 29 d’Octubre, Acció Ecologista Agró y la Plataforma Salvem la Font Baixa. Todas estas entidades han enmarcado la campaña en el contexto actual de movilización por la vivienda, con acampadas y confluencias entre diferentes luchas ciudadanas, como las de educación y derecho a la vivienda.

Según han explicado, el objetivo es conectar las reivindicaciones de las personas afectadas por la dana con las protestas por el acceso a una vivienda digna. A su juicio, el actual modelo urbanístico compromete tanto la seguridad frente a inundaciones como la preservación de la huerta periurbana.

Decálogo ‘Salvem la vida’ y exigencia de moratoria

En este contexto, los CLER han presentado el decálogo ‘Salvem la vida’, un documento que recoge los ‘mínimos innegociables‘ que reclaman para avanzar hacia una reconstrucción efectiva y segura en los municipios afectados por la dana. Defienden que cualquier actuación futura debe priorizar la protección de las personas, la reducción del riesgo y la preservación de los suelos de huerta.

Los comités han exigido a todas las administraciones una moratoria de los macroproyectos en zonas afectadas por la dana. Reclaman mantenerla hasta que se publiquen el nuevo Plan de Acción Territorial sobre el Riesgo de Inundación de la Comunidad Valenciana (PATRICOVA) y el nuevo Sistema Nacional de Cartografía de Zonas Inundables.

A su juicio, avanzar en grandes desarrollos sin esos instrumentos actualizados supone planificar a ciegas frente a fenómenos de lluvias extremas. Consideran, además, que la actualización de la cartografía de riesgo es imprescindible para decidir dónde se puede construir y dónde conviene preservar el territorio permeable.

Los CLER han denunciado que estos proyectos ‘supondrán impermeabilizar todavía más el territorio, dificultando tanto la absorción del agua como su correcta evacuación hacia el mar en caso de lluvias intensas, y contravienen todas las indicaciones de los expertos y expertas en resiliencia climática’.

La Font Baixa, símbolo de la última huerta de Alfafar

Como ejemplo de los macroproyectos que cuestionan, la campaña señala el PAI de la Font Baixa, definido como ‘la última isla verde de Alfafar’. Según han detallado, este plan prevé levantar 36 torres de entre 8 y 10 alturas y más de 1.200 viviendas nuevas sobre suelo de huerta.

En el comunicado recuerdan el papel que tuvo este espacio agrícola durante la dana del 29 de octubre de 2024. ‘La Font Baixa no es un solar, puesto que el 29 de octubre de 2024 actuó como una esponja natural y evitó que la riada llegara más lejos en Alfafar, Sedaví y Llocnou de la Corona, y si se hormigona la próxima dana será peor. No se trata de un proyecto de vivienda, sino de especulación sobre la última huerta de Alfafar’, han subrayado.

Los comités remarcan que los campos de huerta funcionan como zonas de amortiguación natural ante episodios de lluvias intensas. Por ello consideran que su desaparición deja a los municipios más expuestos a inundaciones rápidas y daños materiales.

Necesidad de vivienda y viviendas vacías

En esta línea, los CLER han afirmado que son conscientes de la necesidad de vivienda, pero rechazan que la respuesta pase por expandir nuevas áreas residenciales sobre la huerta. Aseguran que ‘la solución no pasa por construir nuevas zonas residenciales destruyendo huerta, sino por que las viviendas vacías pasen a formar parte del parque de vivienda social’.

Han recordado que Alfafar ‘ya cuenta con más de 1.400 viviendas vacías’, por lo que defienden que la prioridad debería centrarse en movilizar ese stock hacia el alquiler asequible o el uso social antes de ocupar nuevos suelos.

Para los CLER, este enfoque permitiría compatibilizar el derecho a la vivienda con la protección del territorio y la seguridad frente a episodios de dana. Además, creen que ayudaría a reducir la presión sobre los pocos espacios de huerta que se mantienen alrededor del área metropolitana de València.

Críticas al modelo de reconstrucción tras la dana

Los CLER también han alertado de que el modelo de reconstrucción aplicado tras la dana ‘es de cemento, corrupción y barracones‘. Han advertido de que, dos años después del episodio, ‘todavía hay escuelas que continúan en barracones’, una situación que consideran ‘inadmisible’ y que, según han denunciado, ‘evidencia la carencia de voluntad real de reconstruir los pueblos con criterios de seguridad y justicia social’.

A su juicio, la reconstrucción ha priorizado soluciones rápidas basadas en hormigón y urbanización intensiva, sin revisar en profundidad la planificación previa. Consideran que esto aleja a las administraciones de un modelo de adaptación climática que refuerce las infraestructuras verdes y los suelos permeables.

Primeras acciones de la campaña

Las primeras acciones de ‘Salvem la vida’ se centrarán en la Font Baixa. Los colectivos han anunciado una intervención en los terrenos, que incluirá una jornada de limpieza participativa. Con este gesto buscan visibilizar el valor ambiental y social de este espacio, además de implicar a la población en su defensa.

Asimismo, han convocado una asamblea abierta este próximo domingo por la mañana para debatir las siguientes movilizaciones y compartir información sobre los riesgos de los macroproyectos en zonas DANA. Los CLER quieren que las personas afectadas por la dana y la ciudadanía preocupada por la vivienda y el medio ambiente puedan coordinarse y plantear alternativas.

Con estas acciones, la campaña pretende mantener el foco sobre la relación entre urbanismo, riesgo de inundación y derecho a la vivienda, especialmente en municipios del área metropolitana de València donde la huerta todavía ejerce de barrera natural frente a los episodios de lluvias intensas.