Los accesos a València han vuelto a registrar una mañana complicada este miércoles 22 de abril, con más de 40 kilómetros de retenciones acumuladas en las principales carreteras del área metropolitana. La situación afecta sobre todo a la A-7 y a la V-31, la conocida Pista de Silla, dos de las vías que canalizan buena parte del tráfico de entrada a la capital valenciana.
La mayor parte de las colas se ha concentrado en la A-7, donde se han acumulado distintos tramos de circulación muy lenta a primera hora. También la V-31 ha presentado una de las imágenes más complicadas de la jornada, con varios kilómetros de retención en dirección a València, lo que ha vuelto a dificultar la llegada desde el sur del área metropolitana.
La congestión no se ha limitado a estas dos carreteras. La mañana también ha dejado problemas de tráfico en la V-30, con retenciones en varios puntos del entorno de Quart de Poblet, Mislata, Paterna y los accesos hacia el puerto, así como en la CV-35, la CV-36 y la CV-30, donde se han repetido las habituales colas en hora punta.
Los avisos de tráfico publicados a primera hora también situaban incidencias y circulación lenta en puntos de la A-7 a la altura de El Baro, en la V-30 en el entorno de Quart de Poblet y La Cañada, y en la V-31 a la altura de Silla, lo que confirma una nueva jornada de fuerte presión circulatoria en el cinturón viario valenciano.
La jornada deja así otra mañana marcada por los atascos en los principales corredores de entrada y salida de València, especialmente en el eje sur y en el bypass metropolitano, donde las retenciones se repiten con frecuencia en los momentos de mayor intensidad de tráfico.


