Dos años después de la dana de octubre de 2024, cientos de agricultores y ganaderos valencianos siguen sin saber qué ayudas recibirán, qué parcelas se repararán ni cuándo se ejecutarán las obras comprometidas para recuperar sus explotaciones.
Según La Unió Llauradora i Ramadera, la recuperación del campo valenciano ‘sigue marcada por la falta de información, los mensajes contradictorios y la incertidumbre sobre las ayudas y las reparaciones pendientes’. La organización agraria ha denunciado que muchos afectados continúan sin una respuesta clara sobre el estado de sus expedientes.
‘Cientos de agricultores y ganaderos continúan sin saber qué ocurrirá con todas sus parcelas afectadas, cuándo se ejecutarán las obras necesarias o en qué situación se encuentran sus expedientes’, señala La Unió en un comunicado. La organización recuerda que se trata de explotaciones que necesitan recuperar su capacidad productiva para asegurar su viabilidad.
Reclaman más coordinación y claridad
Ante esta situación, La Unió ha remitido una carta a la comisionada especial para la dana, Zulima Pérez. En la misiva exige ‘medidas urgentes para desbloquear los asuntos pendientes, aclarar los procedimientos y garantizar una coordinación efectiva’ entre el Ministerio de Agricultura, TRAGSA, el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA), la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) y la Generalitat Valenciana.
La organización considera que el esfuerzo presupuestario realizado tras las inundaciones no ha tenido la traslación necesaria sobre el terreno. A su juicio, ‘no puede traducirse en una sucesión de expedientes sin resolver, actuaciones sin calendario y agricultores que desconocen qué respuesta recibirán’. Esta falta de concreción administrativa complica la toma de decisiones en las explotaciones.
Además, La Unió advierte de que ‘la falta de información individualizada está generando indefensión y poniendo en riesgo la continuidad de explotaciones que necesitan recuperar su capacidad productiva para seguir adelante’. Muchos profesionales, apunta, no saben si podrán contar con ayudas, reparaciones públicas o compensaciones por los daños sufridos.
La publicación de un nuevo listado de parcelas afectadas el pasado 16 de octubre tampoco ha despejado las dudas. La organización indica que ese listado no ha resuelto la incertidumbre, porque siguen sin tener información sobre otras muchas parcelas que también resultaron dañadas por la dana. Sin esa fotografía completa, los afectados no pueden planificar adecuadamente la recuperación.
Según La Unió, esta situación impide a los agricultores conocer con precisión el alcance de las actuaciones previstas. También dificulta organizar inversiones en riego, caminos o infraestructuras internas, ya que se desconoce qué parte asumirá la Administración y qué parte recaerá en los titulares.
La organización agraria denuncia, además, que no ha encontrado información oficial publicada sobre el inicio de la tramitación de los recursos de alzada. Lamenta igualmente ‘la falta de claridad’ sobre si habrá nuevas relaciones de parcelas y cómo se comunicarán a los afectados.
Otro problema que preocupa al sector es la situación de quienes han adelantado por su cuenta las reparaciones de sus parcelas, caminos, instalaciones o infraestructuras de riego. Muchos han tenido que actuar con rapidez para retomar la actividad, pero ahora desconocen cómo se tratarán esos gastos dentro de los distintos programas de ayudas y obras públicas.
En este contexto, La Unió reclama que se aclare de forma detallada qué parcelas se van a reparar, cuáles quedan fuera, qué actuaciones concretas están previstas y cómo se gestionarán los costes ya asumidos por los titulares. Considera que esta información es clave para que los agricultores puedan planificar futuras inversiones y cultivos.
Dudas sobre las parcelas en dominio público hidráulico
Uno de los puntos más sensibles es el de las parcelas incluidas en el Dominio Público Hidráulico. La Unió pide que se informe de manera coordinada sobre las parcelas afectadas por esa delimitación y por posibles zonas de laminación. Reclama que se indiquen sus efectos sobre la titularidad, el uso agrario, la superficie reparable, las compensaciones aplicables y los procedimientos de audiencia o reclamación disponibles.
La organización considera imprescindible que se expliquen los criterios de concesión de las ayudas y las razones de las denegaciones. También reclama que se detallen las vías disponibles para reclamar, con el fin de garantizar un trato transparente y homogéneo. Para La Unió, es fundamental evitar que la recuperación dependa de la falta de información o de interpretaciones diferentes de los procedimientos en cada organismo.
En este sentido, insiste en que los agricultores necesitan seguridad jurídica sobre el futuro de sus tierras. Sin esa seguridad, resulta difícil decidir si mantener cultivos, cambiar orientaciones productivas o invertir en mejoras de las fincas.
Medidas concretas para ‘desbloquear’ la recuperación
Ante este escenario, La Unió reclama a la comisionada especial para la dana y al conjunto de las administraciones implicadas que adopten medidas concretas y verificables. Entre ellas, exige listados completos y resolución efectiva de los expedientes, publicar las relaciones pendientes de beneficiarios y parcelas y aclarar si habrá nuevas actualizaciones. También pide que se resuelvan de forma expresa las alegaciones y los recursos presentados por los agricultores.
La organización propone además la elaboración de un calendario público de las obras vinculadas a la dana. Pide difundir una planificación detallada por municipios de los trabajos encomendados a TRAGSA, de manera que los afectados sepan en qué fase se encuentran las actuaciones en su término municipal.
Otra de las demandas es contar con un interlocutor técnico permanente que pueda resolver dudas y centralizar la información. La Unió considera que esta figura facilitaría la comunicación entre agricultores y Administraciones y evitaría mensajes contradictorios.
La organización pide también claridad sobre las parcelas afectadas por el Dominio Público Hidráulico. Solicita una respuesta coordinada sobre las delimitaciones de cauces y las zonas de laminación que afectan a terrenos agrícolas. Defiende que se deben proteger los derechos de los agricultores y garantizar que cualquier restricción vaya acompañada de las compensaciones y procedimientos adecuados.
La Unió insiste en que todas estas actuaciones requieren una coordinación efectiva entre el Ministerio de Agricultura, TRAGSA, el FEGA, la CHJ y la Generalitat Valenciana. Considera que solo con esa coordinación se podrá avanzar en una recuperación ordenada del campo valenciano tras la dana.
Dos años después de las inundaciones, la organización lamenta que ‘la falta de certezas sigue condicionando las inversiones, la planificación de las campañas y la viabilidad de numerosas explotaciones’. Mientras no se resuelvan los expedientes y se concrete el calendario de obras y ayudas, muchos agricultores continúan sin un horizonte claro para sus explotaciones.

