La directora general de Salud Pública, Begoña Comendador, ha visitado el Centro de Salud Pública de Utiel donde ha subrayado “la estrecha colaboración con el sector vitivinícola en el proceso de elaboración y distribución de los vinos de la comarca Utiel-Requena”.
En este sentido, Comendador ha indicado que esta colaboración “contribuye a garantizar y mantener los estándares de calidad y reputación que caracterizan a los vinos con Denominación de Origen Utiel-Requena, al compartir el objetivo común con el sector vitivinícola de ofrecer las máximas garantías al consumidor”.
En la comarca Utiel-Requena existen aproximadamente 104 bodegas, la gran mayoría de pequeño tamaño. Algunas realizan todo el proceso de elaboración y envasado del vino, mientras que otras se dedican exclusivamente al envasado.
Según ha explicado la directora general, “los profesionales de la Unidad de Seguridad Alimentaria del Centro de Salud Pública de Utiel desempeñan un papel muy importante en la labor de control oficial de las más de cien bodegas de esta comarca con el principal objetivo de ofrecer al consumidor las máximas garantías de seguridad alimentaria”.
Proteger la seguridad del consumidor
De esta manera, la labor de los profesionales se centra en actuaciones de inspección para verificar el cumplimiento de la normativa sanitaria, garantizar la higiene en todas las fases de producción del vino, supervisar el almacenamiento y distribución y, en definitiva, proteger la seguridad del consumidor.
El sector vitivinícola constituye el principal motor económico del Departamento de Requena-Utiel, estrechamente vinculado al sector agrario, la industria agroalimentaria, los servicios locales y el turismo enológico. Además de su importancia económica, el vino forma parte de la identidad histórica de la comarca.
La actividad del Centro de Salud Pública de Utiel refleja el papel clave de la salud pública en la protección de la población y en el apoyo a sectores económicos estratégicos, como es el vitivinícola. Así, además de la labor que desempeña para garantizar la seguridad alimentaria, cuenta con unidades de sanidad ambiental, salud laboral, epidemiología y promoción de la salud, que trabajan de forma coordinada para una mayor protección y bienestar de la población de esta comarca.


