La Guardia Civil ha investigado a un conductor de 39 años que circulaba con un turismo de alta gama a 218 kilómetros por hora por la A-3, a la altura de Utiel, en la provincia de Valencia, al superar en más de 80 km/h la velocidad máxima permitida en autovía.
El exceso de velocidad ha sido detectado por agentes del Destacamento de Tráfico de Requena. El control se ha realizado la tarde del pasado 7 de septiembre, dentro de las actuaciones que la Guardia Civil mantiene para prevenir la siniestralidad vial en los principales corredores viarios de la provincia.
Según ha informado el instituto armado, el vehículo ha sido localizado cuando circulaba por un tramo limitado a 120 km/h. La diferencia entre la velocidad permitida y la registrada por el radar ha situado la conducta del conductor en el ámbito penal, y no solo administrativo.
Posible delito contra la seguridad vial
Tras detectar la infracción, los guardias civiles han interceptado el turismo y han identificado a su conductor, un hombre de 39 años. El equipo de investigación de siniestros del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Valencia ha procedido a investigarlo como presunto autor de un delito contra la seguridad vial por conducir un vehículo a motor superando en más de 80 km/h la velocidad máxima permitida en una vía interurbana.
Las diligencias instruidas por los agentes se remitirán al Juzgado de Guardia de Requena. A partir de ese momento, será la autoridad judicial la que determine si los hechos se ajustan al tipo penal previsto y, en su caso, las consecuencias para el conductor investigado.
La Guardia Civil ha recordado que el Código Penal castiga este tipo de conductas. En concreto, el artículo 379.1 contempla penas por conducir a una velocidad superior en ochenta kilómetros por hora a la permitida en vías interurbanas.
El instituto armado ha señalado que estas penas pueden consistir en prisión de tres a seis meses. De forma alternativa, el juez puede imponer una multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días.
En todos los supuestos, el Código Penal recoge además la retirada del permiso de conducir. La privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores puede ir de más de un año hasta cuatro años para este tipo de delitos.
La Guardia Civil ha insistido en la importancia de respetar los límites de velocidad en autovías como la A-3, que concentra un elevado volumen de tráfico entre Valencia y el interior peninsular. A su juicio, los controles y las investigaciones por excesos de velocidad buscan reducir la siniestralidad y las víctimas en las carreteras valencianas.




