El Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia ha emitido este lunes un comunicado en el que ha defendido la actuación de todos los efectivos de extinción que trabajaron para hacer frente al incendio del edificio de Campanar, el «mayor incendio estructural en la historia de la Comunitat Valenciana».
«Queremos reconocer y hacer constar la profesionalidad demostrada por el colectivo de bomberos de la ciudad de Valencia, así como la de sus mandos responsables, con los que en todo momento compartimos la dureza física y emocional de la gestión de este incendio» han indicado desde el Consorcio, que también ha ofrecido «toda su solidaridad con las familias de las víctimas mortales, y con los heridos, vecinos y afectados por este terrible incendio sin precedente».
Los efectivos de este cuerpo se sumaron al operativo de extinción que se mantuvo durante los días 22 y 23 aportando un total de 100 efectivos para colaborar con el dispositivo desplegado por el Cuerpo Municipal de Bomberos de de la Ciudad de Valencia responsables de la dirección. Los efectivos se integraron tanto en el operativo de las unidades de intervención directa, como en el Puesto de Mando Avanzado donde, en el transcurso del incendio se fueron incorporando el resto de agencia
«Las decisiones adoptadas por las primeras dotaciones del Cuerpo Municipal de Bomberos de la ciudad de Valencia que llegaron al lugar fueron críticas y urgentes, condicionadas tanto por la cantidad de ocupantes como por el virulento desarrollo del incendio» defienden en este comunicado.
«En tales situaciones, la aplicación estricta de los procedimientos de actuación aprobados y entrenados, es la forma de minimizar las consecuencias trágicas que pueden suceder en este tipo de actuaciones. Desgraciadamente, a veces, no es suficiente, y a pesar del esfuerzo y del riesgo asumido por el personal de intervención, los resultados no son los esperados» lamentan.
Por eso, desde el Consorcio Provincial han hecho hincapié en la «diligencia» en el desarrollo de la intervención por los efectivos del cuerpo de bomberos municipal de la ciudad de Valencia y defiende que «las decisiones adoptadas, en todo momento fueron evaluadas y consensuadas bajo criterios técnicos desde el Puesto de Mando Avanzado, ajustando los patrones de procedimiento a la situación de la emergencia y aplicando los estándares de seguridad, tanto para los habitantes del edificio como para los efectivos de intervención».
«En momentos puntuales, los efectivos debieron relegar a un segundo plano su propia integridad física frente a los requisitos de auxilio y defensa«, resaltan.


