La demolición del CEIP Orba de Alfafar, gravemente dañado por la DANA, ha incrementado su coste en 81.770 euros por la aparición de placas de fibrocemento con amianto en las cubiertas del edificio, un sobrecoste que la Generalitat ha autorizado y asumirá íntegramente.
Tramitación de las obras
Las obras de derribo del centro educativo se han tramitado por la vía de emergencia. La Generalitat las declaró de esta forma el 15 de junio de 2025, junto a otras actuaciones en centros de Catarroja, Massanassa y Algemesí. Posteriormente, el 5 de agosto, adjudicó los trabajos a la empresa Guerola Infraestructuras por un importe inicial de 843.683,52 euros.
Durante la ejecución, los técnicos han localizado placas de fibrocemento con amianto en las cubiertas de varios bloques del colegio. La planificación previa contemplaba la retirada de este tipo de residuos peligrosos en una superficie estimada de 100 metros cuadrados. Sin embargo, los trabajos sobre el terreno han permitido identificar finalmente una extensión de 1.600 metros cuadrados.
Incremento del presupuesto
Esta diferencia ha obligado a revisar el presupuesto de demolición. El incremento aprobado, de 81.770 euros, responde al mayor volumen de materiales con amianto que es necesario retirar y gestionar conforme a la normativa de seguridad y medioambiental.
La Generalitat ha explicado que no resultó posible detectar la presencia real de estas placas en la fase previa de evaluación. Tras el paso de la DANA, el edificio presentaba daños estructurales y restos que impedían acceder con seguridad a los espacios interiores. Por ello, la inspección inicial se limitó a una observación visual desde el exterior.
Consecuencias y objetivos
Esa limitación ha condicionado el cálculo inicial de residuos. Solo cuando las obras de derribo han avanzado se ha podido comprobar la extensión real del fibrocemento con amianto instalado en las cubiertas. Esta circunstancia ha derivado en un incremento de gasto que, según ha recalcado la Generalitat, se financiará completamente con cargo a sus propios recursos.
El aumento del presupuesto no modifica la tramitación de emergencia de la demolición. Esta fórmula permite acelerar plazos para retirar estructuras dañadas, reducir riesgos para el vecindario y para la comunidad educativa, y gestionar de forma segura los materiales contaminantes detectados en el antiguo CEIP Orba.





