El Consell ha aprobado que la deuda de la Generalitat solo pueda incrementarse en 2026 hasta 1.859,7 millones de euros respecto al saldo de inicio de año, una cifra vinculada a las necesidades de financiación para la recuperación y reconstrucción de las zonas afectadas por la dana de octubre de 2024.
Según esta autorización, el saldo de la deuda a 31 de diciembre de 2026 no podrá superar en más de 1.859,7 millones el registrado el 1 de enero de ese mismo año. Esta limitación fija el margen máximo de nueva deuda pública que la Generalitat podrá asumir durante el ejercicio.
La Generalitat podrá emitir o contratar deuda pública con cargo al presupuesto de 2026 dentro del límite previsto en la Ley 4/2026, de 22 de julio, de Presupuestos de la Generalitat para 2026. Esta ley marca el marco general de endeudamiento autorizado para ese ejercicio.
Autorización también para enero de 2027
Además, el Consell ha previsto que durante el mes de enero de 2027 se pueda crear nueva deuda de la Generalitat por un importe adicional, siempre que no incremente la autorización correspondiente a 2026 en más de un 15 %. Esa cantidad se computará a efectos del cumplimiento del límite de creación de deuda que se autorice legalmente para el conjunto del ejercicio 2027.
Con esta decisión, el Consell ha desarrollado la autorización de endeudamiento incluida en los Presupuestos de la Generalitat para 2026, en el marco de la normativa de hacienda pública autonómica. El objetivo es dar continuidad a la financiación necesaria para las actuaciones ya comprometidas y las previstas para ese año.
El acuerdo se ha adoptado en un contexto en el que la Generalitat ha considerado imprescindible mantener, durante los próximos ejercicios, un esfuerzo presupuestario específico y sostenido para la recuperación y reconstrucción de las zonas dañadas por la dana de octubre de 2024. Estas actuaciones forman parte del Plan de Recuperación y Reconstrucción de la Generalitat.
Según ha informado la propia Generalitat, los Presupuestos de 2026 recogen la continuidad de esas intervenciones de recuperación y reconstrucción, así como la garantía de la prestación de los servicios públicos fundamentales. Todo ello se ha planteado en un escenario económico y financiero condicionado por varios factores, como la evolución de la situación internacional, la inflación, los tipos de interés, la prórroga de los Presupuestos Generales del Estado y la falta de aprobación de los objetivos fiscales.
La deuda que se emita o contrate en desarrollo de esta autorización deberá ajustarse a lo establecido en la Ley 1/2015 de la Generalitat, de Hacienda Pública, del Sector Público Instrumental y de Subvenciones. De este modo, las nuevas operaciones de endeudamiento deberán respetar los procedimientos y límites fijados en esa norma.
Crítica al sistema de financiación autonómica
En la rueda de prensa posterior a la reunión del Consell, el portavoz del Gobierno valenciano, Miguel Barrachina, ha recordado, tras detallar el máximo de deuda, que la Comunitat Valenciana tiene ‘el peor sistema de financiación autonómico posible‘. A su juicio, esta situación ‘se ha agudizado desde hace dos años por la situación tras la dana’.
Barrachina ha reclamado que la reforma del sistema de financiación autonómica sea pactada por todas las comunidades autónomas y tenga en cuenta ‘la postrada situación financiera’ de la Comunitat Valenciana. El objetivo, ha señalado, es que el resultado final sitúe a los valencianos ‘en el nivel medio de los españoles’.
‘No queremos más que situarnos en la zona media y no por debajo, como el nuevo modelo alumbraba’, ha afirmado el portavoz. Además, ha defendido la creación de ‘un fondo de nivelación‘ mientras se aprueba el nuevo sistema de financiación, de forma que la Comunitat Valenciana no quede por debajo de la media de recursos por habitante durante ese periodo transitorio.




