Más de la mitad de los bebés menores de un año en España ha empezado ya la escuela infantil y casi ocho de cada diez menores de dos años están escolarizados, según el último informe Sistema Estatal de Indicadores de la Educación 2026, que ha publicado el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes para radiografiar la situación del sistema educativo.
El documento apunta que la escolarización temprana ha crecido con fuerza en los últimos cursos y que esta tendencia coincide con la elaboración de una nueva ley que busca mejorar las condiciones laborales y profesionales de las educadoras de escuelas infantiles.
Impulso a la escolarización de 0 a 3 años
Entre los cursos 2018-2019 y 2023-2024, la escolarización de los niños y niñas de 2 años ha pasado del 62 % al 73 %. Es decir, casi tres de cada cuatro menores de esa edad están ya en una escuela infantil.
En el caso de los pequeños de 1 año, el porcentaje ha subido diez puntos en cinco cursos, del 42 % al 52 %. Más de la mitad de los bebés de esa edad acude por tanto a un centro educativo.
El informe destaca además que algunas comunidades autónomas han alcanzado tasas muy elevadas en el tramo de 2 años. Cantabria y Andalucía registran un 81 % de escolarización, mientras que Madrid y Galicia llegan al 82 %. El País Vasco se sitúa a la cabeza con un 94 %.
Aunque la etapa de 0 a 3 años es voluntaria, el Ministerio subraya su valor pedagógico. Según recalca, esta franja tiene gran importancia para el aprendizaje futuro y ayuda a reducir las desventajas educativas del alumnado procedente de entornos socioculturales menos favorecidos.
En paralelo al aumento de plazas, el departamento de Educación está trabajando en una nueva normativa para dignificar la profesión de las educadoras de escuelas infantiles. El debate se ha intensificado tras las movilizaciones de estas profesionales, que en Madrid siguen activas desde el 7 de abril.
Propuesta de bajar ratios y más inversión
El Ministerio propone reducir el número de bebés por educadora en las aulas de la primera etapa. La idea es fijar un máximo de 4 menores por profesional en las clases con menores de un año, 6 en las de uno a dos años y 8 en las de dos a tres años.
Esta bajada de ratios implica más personal y más recursos. Un informe reciente de la Fundación BBVA y del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) ha señalado que la reducción de alumnos por educadora, unida al aumento previsto de la demanda en el tramo de 0 a 2 años, obligará a reforzar la inversión en esta etapa.
Según este trabajo, la demanda de educación infantil de 0 a 2 años crecerá un 18 % en los próximos quince años. Para responder a ese incremento hará falta ampliar plazas, plantillas y financiación específica.
Los datos económicos recogidos en los indicadores muestran que el gasto medio por alumno en Infantil y Primaria se sitúa en unos 4.720 euros por estudiante. El Ministerio calcula además que el gasto medio por alumno en todo el sistema educativo alcanzó los 8.293 euros en 2023.
En términos comparados, el informe remarca que, en relación con el PIB por habitante y desde Primaria hasta Educación Superior, España se mantiene entre los países con un mayor esfuerzo inversor por estudiante, con un 26,5 %, frente al 24 % de la media de la UE y el 25 % de la OCDE.
Menos abandono educativo y más alumnado titulado
Los indicadores del Sistema Estatal de la Educación apuntan también a una evolución favorable en otros frentes. Mejoran las tasas de titulación, la llamada idoneidad académica y el abandono temprano de los estudios.
La tasa de idoneidad mide si el alumno está matriculado en el curso que le corresponde por edad. Hace veinte años era del 64 %, mientras que ahora ha alcanzado el 76 %. Esto significa que hay menos repetición de curso y trayectorias más ajustadas a la edad.
El abandono educativo temprano, que se refiere a las personas de 18 a 24 años que no han conseguido titular en secundaria, también ha disminuido de forma sensible. En 2015 se situaba en el 20 %, mientras que en 2025 ha bajado hasta el 12,5 %.
El estudio advierte, no obstante, de que abandonar la educación y la formación demasiado pronto tiene consecuencias para quienes lo hacen y para el conjunto de la sociedad. El propio informe subraya que los efectos del abandono temprano de la educación y formación tienen costes en el mercado de trabajo y en el bienestar general.
El marco estratégico del Espacio Europeo de Educación fija como objetivo para 2030 que la tasa de abandono educativo temprano sea inferior al 9 %. Los últimos datos muestran que España ha avanzado hacia esa meta, aunque todavía no la ha alcanzado.
Más alumnado en Educación Superior y refuerzo de la FP
La estratégica europea también plantea que al menos el 45 % de las personas de entre 25 y 34 años tenga una cualificación de educación superior en 2030.
En este terreno, España ha aumentado la participación en la Educación Superior. A los 20 años, la tasa neta de escolarización ha pasado del 52 % en el curso 2018-2019 al 54 % en 2023-2024.
El impulso es especialmente visible en la Formación Profesional. La tasa bruta de titulación en grado medio se sitúa en el 28 %, mientras que en grado superior alcanza el 37 %. Son 7,4 puntos más que hace cinco años, lo que refleja un aumento de alumnos que terminan estos estudios.
El porcentaje de población de entre 25 y 34 años con nivel de educación superior supera la media en varias comunidades autónomas. Destacan País Vasco, con un 69 %, Navarra y Cantabria, con un 60 %, y Cataluña y Madrid, con un 57 %.
En Asturias la proporción es del 55 %, mientras que Galicia y Valencia alcanzan el 53 % de jóvenes con estudios superiores completados en ese tramo de edad.
El informe también recoge que el sistema educativo ha incorporado 84.281 docentes más en los últimos cinco cursos. De este modo, el número total de profesorado ha llegado a 979.148 en 2023-2024, lo que refleja el refuerzo de plantillas para atender el aumento de alumnado y las nuevas exigencias organizativas del sistema.







